Posadas cumple 11 años con su bandera: historia de un símbolo elegido por los vecinos

Posadas conmemoró este martes once años desde la adopción oficial de su bandera municipal, el símbolo que desde 2015 representa a la capital de Misiones. El emblema nació de un proceso participativo inusual: fueron los propios vecinos quienes, mediante votación electrónica, eligieron el diseño ganador.

El intendente Leonardo Stelatto participó del acto y destacó el valor de mantener vivos los símbolos que definen a la ciudad. «Es una fecha muy importante donde se ha creado nuestra bandera de la ciudad. Realmente se ha puesto de manifiesto la identidad también de toda una ciudad», expresó. También subrayó que estos emblemas cumplen una función de cohesión comunitaria: «Es importante permanentemente acompañar y recordar todos estos símbolos que nos unen».

El origen de la bandera se remonta a 2014, cuando el municipio lanzó un concurso público en cumplimiento de la Ordenanza N.º 3071/12 del Concejo Deliberante. Tres diseños finalistas fueron presentados en escuelas y espacios públicos, y la elección final se realizó a través del sistema de votación electrónica Vo.Co.Mi. (Voto Codificado Misiones), administrado por el Tribunal Electoral de la Provincia. Más de 19.000 personas participaron de aquella jornada.

La propuesta elegida fue la de Gemma Rotela, una joven estudiante posadeña en aquel momento. Su diseño incorporó elementos que los organizadores habían fijado como requisitos: la presencia de los pueblos originarios, un hecho histórico, una característica distintiva de la ciudad y una mirada hacia el desarrollo social.

En cuanto a los colores, el rojo representa la tierra misionera y el azul remite al río Paraná. La división vertical de ambos expresa la convivencia de distintos componentes culturales. El círculo de laurel dorado alude a la riqueza natural y agrícola, mientras que las manos cerradas en la parte superior simbolizan la unión de las culturas guaraní y jesuítica. El escudo con ancla evoca el puerto y la historia comercial de Posadas, y el medio sol, la cruz católica y el engranaje articulan el legado jesuítico con el desarrollo industrial y social de la ciudad.

Rotela recordó con emoción aquel proceso. «Se trató de un concurso abierto a todos los posadeños. Fue algo muy lindo porque pudimos tener participación todos los ciudadanos para algo que forma parte de la identidad de la ciudad», señaló. También valoró ver el resultado de aquel trabajo incorporado al paisaje urbano cotidiano: «Es muy lindo ver a la bandera izada en diferentes lugares de Posadas».

A once años de su primer izamiento, la bandera aparece en edificios públicos, actos institucionales y distintos espacios de la ciudad. Para Stelatto, la identidad que representa tampoco es estática: «Cada tiempo es diferente y tenemos que trabajar día a día resolviendo los temas que se nos plantean».