28 años vendiendo dulces artesanales en Encarnación: la historia de Reinalda, de Caacupé

En la frontera entre Misiones y Paraguay, el movimiento cotidiano también trae consigo historias de trabajo constante. La de Reinalda Romero es una de ellas: oriunda de Caacupé, lleva 28 años elaborando y vendiendo dulces artesanales para sostener a su familia.

Madre sola de siete hijos y abuela de seis nietos, Reinalda organiza su jornada desde la madrugada, cuando comienza a preparar los productos que luego ofrece en las calles de Encarnación. Entre sus variedades se cuentan dulces de leche, guayaba, batata y mamón, además de garrapiñada, maní y coco.

Aunque vive en Caacupé, viaja periódicamente hasta la ciudad fronteriza para comercializar lo que produce. Encarnación se convirtió así en el principal punto de venta de su emprendimiento y en el lugar donde mantiene contacto con sus clientes y con otros vendedores.

Según explicó, las ventas se mantienen estables. La mayor parte de su clientela es paraguaya, mientras que los compradores argentinos representan una porción menor. Los productos se ofrecen en distintas presentaciones y tamaños, con precios que van desde los 10.000 hasta los 35.000 guaraníes según la variedad y la cantidad.

Casi tres décadas después de haber comenzado, Reinalda mantiene la misma rutina: levantarse de madrugada, preparar los dulces y emprender el viaje hasta Encarnación. Una historia de trabajo artesanal y perseverancia en la frontera.

Con informacion de Misiones Online.