La crisis que atraviesa Flybondi golpeó esta semana en Misiones. La aerolínea de bajo costo desvinculó al personal de tráfico que prestaba servicios en los aeropuertos de Posadas y Puerto Iguazú, los mismos trabajadores que atendían a los pasajeros, hacían el check-in, controlaban documentación y asistían durante el embarque.
La cuenta especializada Spotter Posadas les dedicó una publicación de despedida en redes sociales que tuvo repercusión entre quienes siguen la actividad aérea local.
«Es difícil encontrar las palabras adecuadas para este momento. Terminar etapas no es fácil, y menos aún cuando el corazón quería quedarse un poco más», expresó el mensaje.
El texto también resaltó el compromiso del equipo durante los meses de incertidumbre: «Gracias por lo vivido. Estuvieron firmes hasta el último día; a pesar de todo lo que sucedía, nunca se rindieron. ¡Enorme abrazo al equipo Flybondi de Posadas!»
Tras las desvinculaciones, la empresa retiró los elementos que mantenía en el área de atención al público del aeropuerto de Posadas. En la terminal solo permanecen los trabajadores de rampa y los equipos necesarios para operar en la plataforma, aunque según fuentes del sector su situación también es incierta.
Los despidos en Misiones forman parte de una reestructuración más amplia: en todo el país, más de 700 empleados fueron desvinculados o aceptaron retiros voluntarios en los últimos meses. Parte de ellos denunció demoras en el pago de las indemnizaciones acordadas.
El cuadro operativo de la compañía también es crítico. Durante agosto, Flybondi habría cancelado alrededor del 80% de sus servicios programados, y en lo que va de 2026 las suspensiones alcanzaron a más de una quinta parte de los vuelos previstos. A eso se suman un embargo sobre las cuentas de la empresa dispuesto a pedido de la Agencia de Recaudación y Control Aduanero por una deuda superior a los 1.400 millones de pesos, además de reclamos de proveedores y pedidos de quiebra.
En ese contexto tomó fuerza la versión de que los propietarios de Flybondi avanzarían con OCA Air, una nueva estructura vinculada al negocio postal y logístico del grupo. Según trascendió, la futura empresa podría operar con una dotación reducida y sin reconocer la antigüedad acumulada por los empleados actuales, lo que explicaría la estrategia de desvincular primero al personal para luego hacer una eventual selección.
Hasta el momento no hay ninguna confirmación oficial al respecto, ni garantías de reincorporación para los despedidos. Tampoco se informó qué rutas tendría OCA Air ni si mantendría el transporte de pasajeros o se orientaría al movimiento de cargas.
Con informacion de Primera Edicion.