Productores yerbateros marcharán con tractores a Puerto Iguazú para reclamarle a Milei por la crisis del sector

Productores y trabajadores yerbateros de distintas zonas de Misiones se movilizan este viernes hacia Puerto Iguazú con tractores y camiones. La protesta coincide con la llegada del presidente Javier Milei a la ciudad, donde cerrará la 47.ª Convención Anual del Instituto Argentino de Ejecutivos de Finanzas (IAEF).

La convocatoria se originó en Comandante Andresito y tiene como uno de sus principales coordinadores a Julio Peterson, exdiputado provincial, exdirector del INYM por el sector de la Producción y exdirector de Yerba Mate del Ministerio del Agro y la Producción de Misiones. Según confirmó el propio Peterson, ya hay al menos 86 productores y trabajadores anotados, y se esperan columnas adicionales provenientes de San Pedro, Apóstoles, Oberá, Aristóbulo del Valle y otras localidades del centro provincial.

«Vamos a estar yendo un grupo de productores y trabajadores a realizar una movilización en reclamo a la situación que se está viviendo hoy en el sector productivo, que realmente cada día es más caótica», declaró Peterson. El dirigente señaló que, pese a múltiples gestiones en Buenos Aires, el sector primario no obtuvo respuestas que garanticen un precio sostén para la materia prima.

Los números que presenta el sector son contundentes. En 2023, el productor recibía un neto de entre $310 y $320 por kilo de hoja verde tras descontar costos de cosecha y flete. Hoy ese remanente cayó a entre $60 y $75 por kilo, según detalló Peterson. Para dimensionar la pérdida, recurrió a una comparación con el gasoil: a principios de 2024, un kilo de hoja verde equivalía al valor de un litro de combustible; actualmente se necesitan 31,8 kilos para comprar ese mismo litro. «Los costos se nos fueron arriba y nosotros recibimos cada vez menos», afirmó.

El reclamo apunta directamente al esquema de libre mercado impulsado por la administración de La Libertad Avanza y a la pérdida de las facultades del Instituto Nacional de la Yerba Mate (INYM) para fijar precios mínimos. Peterson defendió la existencia de un marco regulatorio y recordó que «el Instituto Nacional de la Yerba Mate fue creado por los productores, no por los políticos».

A la caída del precio se suma la presión financiera sobre las chacras: los secaderos e industriales pagan con plazos de entre 90 y 180 días. Si bien existen herramientas bancarias provinciales para adelantar esos cobros, Peterson advirtió que no todos los pequeños productores pueden acceder a ellas por los requisitos del sistema financiero.

El dirigente también rechazó la explicación oficial que atribuye la baja de precios a una sobreoferta por mayor superficie implantada. Para el sector, el problema está en la concentración de la fase industrial: según sus estimaciones, dos o tres grandes empresas controlan más del 50% del procesamiento y comercialización de yerba mate en el país. En ese contexto, Peterson calculó que el sector primario dejó de percibir más de $200.000 millones en los últimos dos años y medio.

La crisis ya tiene impacto en el territorio. Peterson advirtió sobre la migración de trabajadores rurales del norte de Misiones hacia el sur de Brasil en busca de mejores condiciones laborales, como una de las primeras consecuencias sociales del deterioro del sector.

De cara a la jornada del viernes, el dirigente fue directo respecto a sus expectativas: «Espero que tenga el coraje de recibirnos a la gente que ponemos el lomo en este país, que ponemos la producción». Y cerró con un llamado al Estado: «El mate se produce en Misiones y se consume en el mundo, pero necesitamos la seguridad de que el Estado nos cuide y nos proteja a nosotros».

Con informacion de AgroMisiones.