Una granizada destruyó el vivero de una productora de Posadas, que ahora trabaja para reconstruir su chacra

El temporal que azotó distintos puntos de Misiones en la madrugada del sábado dejó pérdidas severas en la chacra de María Núñez, productora de horticultura y floricultura que trabaja en El Porvenir 1, zona rural de Posadas. El granizo destruyó bandejas de plantines, arrasó con la cobertura del vivero y dañó también el gallinero familiar.

Núñez se preparaba junto a su hijo para salir hacia la feria cuando comenzó la tormenta, cerca de las 5 de la mañana. «Escuchamos ese ruido tan horrible que venía y le dije a mi hijo: ‘Volvamos'», relató. Al llegar a la chacra, encontraron el vivero destrozado por el impacto de las piedras de granizo.

De toda la producción de plantines que tenía lista para trasplante, solo pudo recuperar unas dos bandejas y parte del repollo que estaba próximo a cosechar. El resto se perdió. «Yo me ponía mis manos en la cabeza porque solamente pensaba en mi vivero y en mi trabajo», describió.

La estructura del vivero quedó completamente fuera de lugar. «No quedó la carpa en el lugar. Arrancó completamente todo», explicó la productora. En los días siguientes, ella y su familia trabajaron para enderezar los postes torcidos y asegurar nuevamente el esqueleto de la construcción, con el objetivo de reponer la cobertura y la media sombra antes de que llegue el verano.

El golpe económico es doble: los materiales que resultaron dañados habían sido adquiridos con un crédito que todavía no terminó de pagar. «Saqué un crédito de media sombra y plástico y estoy pagando, y lo triste es que no voy a ver los resultados porque pasó esto, algo inesperado», expresó.

Núñez trabaja bajo un esquema de producción basado en recursos naturales, sin fertilizantes convencionales, y comercializa su producción en las ferias de Chacra 32-33 y Miguel Lanús. También lleva plantines y capacitaciones a huertas escolares de la zona.

El granizo afectó además la cobertura del gallinero. La familia crió pollos que vende a pedido y en ferias, y ante el temporal debieron actuar rápido para proteger a los animales. «Lo primero que corrimos fue a socorrerlos», recordó, y luego improvisaron una carpa provisoria para resguardarlos.

Ahora, la producción avícola se convierte en el principal ingreso mientras la actividad hortícola se recupera. «Ahora ellos van a tener que defenderme hasta que yo pueda volver a producir, comprar semillas y comprar todos los insumos que tengo que comprar de nuevo», sostuvo.

María vive con sus tres nietas y el trabajo de la chacra es el sustento del hogar. Mientras reconstruye, busca mantener las ventas de lo que quedó en pie y apoyarse en otros productores para abastecerse de verdura. «Vamos a seguir con nuestras plantas, que algo hay. Y por ahí vemos algún compañero que siempre está trayendo de más la verdura y nos provee», explicó.

La meta es volver a poner en marcha una chacra que, además de producir, funciona como espacio de aprendizaje para la familia y para las escuelas a las que habitualmente acerca plantines y conocimientos sobre el cultivo.

Con informacion de AgroMisiones.