Marcelo Fernández, presidente de la Confederación General Empresaria de la República Argentina (CGERA), encendió las alarmas sobre la situación que atraviesan las pequeñas y medianas empresas del país. En diálogo con FM 89.3 Santa María de las Misiones, el dirigente planteó que el sector tiene cada vez menos margen para sostenerse y reclamó que la discusión política se enfoque en producción y empleo.
«Bueno, en realidad no mucho tiempo más. O sea, ya lo estamos viendo. Si hay cierres de industrias y cierres de comercio, es evidente que ya no están aguantando, no están soportando», afirmó Fernández.
El titular de la entidad empresarial describió un escenario en el que los costos no dejan de subir mientras la posibilidad de trasladarlos a precios se reduce. «Tenemos aumentos de tarifas, tenemos aumento de transporte, tenemos aumento de combustible, aumento de la energía y resulta que nosotros tenemos que ir con los precios para atrás», sostuvo.
A eso se suma, según señaló, una doble presión sobre las ventas: la pérdida de poder adquisitivo de los consumidores y una mayor apertura a productos importados. «No solamente tenemos baja del consumo porque el salario no alcanza, sino que también hay una facilitación notable de importaciones», remarcó.
Fernández cuestionó la forma en que se interpreta el crecimiento económico y advirtió que los buenos números agregados pueden ocultar una realidad muy distinta para la mayoría de los sectores. «La economía puede crecer y nos puede ir muy mal», sintetizó. «No nos comamos que la economía crece y parece que a todos nos va bien», insistió.
Explicó que los sectores que traccionan ese crecimiento son pocos y de baja generación de empleo. «Son cuatro o cinco sectores que son muy de productos primarios, son muy bajos dadores de mano de obra y justamente no empujan a todos los demás», señaló.
También cuestionó el foco del debate económico público: «La gente escucha mucho de tasa de interés, el tipo de cambio, superávit fiscal, superávit comercial. Pero fijate que del trabajo y producción no se habla nunca».
Otro punto central de su diagnóstico fue la situación financiera de las pymes. Según datos que maneja la CGERA, el 40% de las aproximadamente 600.000 empresas del universo pyme tiene deudas con ARCA. «De las 600.000 empresas que hay en el universo, número más, número menos, vos tenés un 40% que tiene problemas con el ARCA en atrasos hoy», indicó. Y advirtió que «directamente te embargan y el embargo nos arruina».
Fernández también describió una situación de endeudamiento simultáneo entre trabajadores y empleadores. «¿Cómo hacen dos endeudados para resolver el problema? ¿Quiénes son los endeudados? Los trabajadores y el empresario», planteó. Agregó que algunas empresas tienen dificultades incluso para completar el pago de salarios y aguinaldos.
Para cerrar, el dirigente fue contundente respecto al impacto de las tarifas en el consumo: «La gente no puede aguantar más que le sigan aumentando la luz, el gas, el agua, el teléfono, el transporte, los combustibles».
Con informacion de Primera Edicion.