La Fiesta Nacional del Inmigrante de Oberá desbordó de visitantes en su edición número 46

Oberá vivió un fin de semana de gran convocatoria con la 46.ª Fiesta Nacional del Inmigrante. El Parque de las Naciones recibió visitantes llegados desde distintos puntos de Misiones, otras provincias argentinas y países limítrofes, que colmaron los espacios de las 16 colectividades participantes y el Pabellón Argentino.

Desde el jueves, cada colectividad abrió sus casas típicas para mostrar tradiciones, costumbres y una oferta gastronómica que reúne más de 450 platos tradicionales. A eso se sumaron ferias de productos artesanales y comerciales, que completaron una propuesta amplia para todos los públicos.

Yuliana Weiss, integrante de la Colectividad Nórdica, destacó el alcance de la convocatoria: «Recibimos visitantes de Posadas, de localidades de Misiones y también de Buenos Aires».

La diversidad cultural fue uno de los ejes centrales de la celebración, con propuestas que abarcan gastronomía, bebidas, vestimentas, arquitectura, música y danzas. Pamela Ruiz, Reina de la Colectividad Suiza, invitó a recorrer cada rincón del evento: «Hay que animarse a conocer cada virtud de las colectividades y sus particularidades».

La presencia internacional también fue notoria. Marcelo Staudt, presidente de la Colectividad Brasilera, señaló: «Tuvimos muchas visitas de Brasil, de Corrientes y de localidades misioneras como Eldorado».

Además de las casas típicas, el evento incluyó la Feria del Inmigrante, la 36.ª Feria Comercial y Empresarial y la 44.ª Feria Provincial de Artesanías, junto a espacios recreativos y familiares. Ariel Kallus, uno de los asistentes, resumió el espíritu de la jornada: «Es lindo pasar el rato con la familia y disfrutar de la música y las distintas puestas artísticas de las colectividades».

Los expositores también destacaron el nivel de la convocatoria. Lucía, feriante llegada desde Buenos Aires, contó que la respuesta del público superó lo esperado: «Escuchamos que la fiesta era convocante, pero está superando nuestras expectativas. La gente es muy compradora, además».

La fiesta continúa con una programación que combina cultura, gastronomía, música y el encuentro entre comunidades de distintas procedencias.