López Sartori: «Con una sola firma del Presidente se puede resolver en un día lo que se pretende llevar a largos debates en el Congreso»

El debate sobre el futuro del Instituto Nacional de la Yerba Mate (INYM) tiene este miércoles una instancia clave en la Cámara de Diputados de la Nación, donde está prevista una sesión especial para tratar el rechazo del DNU 70/2023. Sin embargo, el ministro del Agro de Misiones, Facundo López Sartori, advirtió que ese paso legislativo no sería suficiente para recuperar las herramientas de regulación que reclama el sector yerbatero.

El DNU 70/2023 ya había sido rechazado por el Senado. Pero López Sartori señaló que, aunque el instituto recuperó judicialmente algunas atribuciones quitadas por ese decreto, el Gobierno nacional las volvió a restringir con una normativa posterior.

«Los productores misioneros, mediante un gran trabajo y una extensa lucha judicial, lograron recuperar las facultades que el DNU 70/2023 le había quitado al Instituto. Sin embargo, el Gobierno nacional volvió a restringirlas mediante el Decreto 812/2025», expresó el ministro.

En ese marco, López Sartori diferenció dos planos: el tratamiento legislativo del DNU 70/2023 y los efectos del Decreto 812/2025, que según su interpretación limita nuevamente la capacidad de intervención del INYM con independencia de lo que resuelva el Congreso.

«No confundamos responsabilidades ni ámbitos de decisión. El debate en el Congreso de la Nación es importante, pero hoy la solución concreta para el INYM está en manos del Presidente», sostuvo.

El funcionario apuntó directamente al Poder Ejecutivo nacional como el actor con capacidad de revertir esa situación sin necesidad de nuevos debates parlamentarios.

«Hoy no hacen falta meses de debates legislativos para revertir ese nuevo decreto. Con una sola firma del Presidente se puede resolver en un día lo que se pretende llevar a largos debates en el Congreso», afirmó. Y agregó: «La responsabilidad política de dar ese paso es del Poder Ejecutivo Nacional».

La discusión tiene consecuencias directas sobre la cadena yerbatera, en particular sobre la capacidad del organismo para intervenir en el mercado de la materia prima. Entre las atribuciones que el sector busca recuperar figura la posibilidad de establecer mecanismos de regulación de precios para la hoja verde y la yerba mate canchada, herramientas históricas del INYM en una actividad donde los productores primarios negocian frente a industrias con mayor peso comercial.

El trasfondo de la disputa son los reclamos por los precios que reciben los productores, los costos de cosecha y secanza y la rentabilidad general de los establecimientos yerbateros. En ese contexto, la pelea por las facultades regulatorias del instituto va más allá de su funcionamiento administrativo y se vincula con las condiciones de negociación de quienes producen la materia prima.

Con informacion de AgroMisiones.