La deuda bruta de la Administración Central cerró abril de 2026 en USD 496.676 millones, según informó la Secretaría de Finanzas. El incremento respecto a marzo fue de USD 4.100 millones, y el 99,5% del total se encuentra en situación de pago normal.
El Gobierno atribuyó la suba a diferencias de cambio por valuación de divisas, a operaciones financieras orientadas a anticipar fondos para futuros vencimientos, y al retraso de un desembolso de USD 1.000 millones del Fondo Monetario Internacional. En total, durante abril el Estado realizó operaciones por USD 74.200 millones.
El Ministerio de Economía también avanzó en la colocación anticipada de bonos en el mercado local para reforzar la liquidez de cara a los vencimientos previstos para julio y enero próximos.
El punto que más preocupa a analistas y consultoras privadas es el perfil de vencimientos proyectado para 2027, cuando Argentina deberá afrontar compromisos por aproximadamente USD 23.000 millones en un contexto de reservas internacionales aún limitadas.
Desde el Palacio de Hacienda, en cambio, destacan la estabilidad del programa económico respaldada en el superávit fiscal financiero. En ese marco, señalaron que los depósitos oficiales en el Banco Central treparon a USD 7.435 millones, con una suba mensual de USD 2.529 millones.
En cuanto a la composición del stock, el 53% de la deuda está denominado en moneda extranjera y el 47% en pesos. El Gobierno remarcó además que, si bien la deuda bruta creció USD 71.383 millones desde noviembre de 2023, el saldo neto consolidado —descontando activos y depósitos— subió solo USD 2.290 millones. Parte de ese incremento se explica por el traspaso de pasivos remunerados del Banco Central al Tesoro durante 2024.
Para mayo, el Ejecutivo planea avanzar en un esquema de recompra anticipada de Letras Intransferibles con dividendos transferidos por el Banco Central, una estrategia que, según el Ministerio de Economía, permitiría reducir la deuda consolidada interna y fortalecer las cuentas públicas.