Bernardino Antonio Benítez, de 39 años, a quien la Justicia Federal le atribuye un rol central en la sustracción de Loan Danilo Peña, regresará este martes al paraje El Algarrobal, en el municipio correntino de 9 de Julio. Será el único de los siete procesados que participará de la inspección ocular junto a los jueces del Tribunal Oral Federal de Corrientes, fiscales, defensores y algunos testigos, según indicaron fuentes judiciales.
Sin embargo, el traslado de Benítez no estuvo exento de polémica. A través de un escrito presentado por su defensor oficial, el acusado había solicitado autorización para reunirse con sus dos hijos menores de edad que residen en 9 de Julio, tanto durante la inspección como en las horas posteriores a su finalización.
El tribunal dio intervención a la asesora de Menores, quien no se opuso al encuentro pero advirtió que debían adoptarse recaudos para resguardar la intimidad y seguridad de los niños, y que se garantizara la presencia de su tutora actual. Al resolver el planteo, los jueces Fermín Ceroleni, Eduardo Belforte y Simón Bracco autorizaron el traslado de Benítez bajo custodia del Servicio Penitenciario Federal, pero rechazaron el pedido de contacto con sus hijos.
En su resolución, los magistrados señalaron que «no se autorizará el contacto con sus hijos menores de edad en esta oportunidad» y fundamentaron que «los niños no fueron convocados de ningún modo para la diligencia a realizarse, que es al solo efecto de que los jueces tomen conocimiento de los lugares de los sucesos».
Además, los jueces advirtieron que «no está claro el modo en que se realizaría esa reunión entre el padre, que pide simultáneamente asistir a la inspección al mismo tiempo que tener el contacto con sus hijos», y que «no resulta el momento procesal oportuno». En el mismo sentido, remarcaron que «se debe preservar la integridad de los niños por sobre la conveniencia de los adultos, y no es difícil imaginar que el ámbito de una diligencia judicial no es el lugar propicio para tal encuentro».
El tribunal también argumentó que «no se podría desechar el riesgo de someterlos a una exposición pública que podría afectar directamente su intimidad y otros derechos personalísimos», y que debía evitarse «su revictimización secundaria».
La inspección ocular se desarrollará bajo estricta vigilancia: Gendarmería tendrá a cargo la seguridad en la zona rural de El Algarrobal, mientras que la Policía de Corrientes intervendrá cuando las actuaciones se trasladen al hotel Despertar del Iberá, en el casco urbano de 9 de Julio.
El juicio oral y público por la sustracción de Loan comenzará el 16 de junio y se estima que el veredicto se conocerá en octubre, de no mediar demoras. Junto a Benítez, están procesados Laudelina Peña, Daniel «Fierrito» Ramírez (51), Mónica del Carmen Millapi (37), María Victoria Caillava (54), el ex marino Carlos Pérez (64) y el comisario Walter Maciel (45). Todos enfrentan una pena máxima de 15 años de prisión. Otras diez personas también serán juzgadas por su presunta participación en maniobras para obstaculizar o desviar la investigación.
Loan desapareció en la siesta del 13 de junio de 2024, cuando había acompañado a su padre a visitar a su abuela en El Algarrobal, donde se desarrollaba un almuerzo comunitario en honor a San Antonio. Al terminar la comida, según la reconstrucción de los hechos, Benítez propuso ir a buscar naranjas a una tapera ubicada a unos 600 metros. Al grupo se sumaron Ramírez, Millapi y varios niños. Cerca de las 14, Benítez habría llamado a Laudelina para preguntar si el menor había regresado solo, porque ya no estaba en el naranjal. El niño tenía 5 años al momento de su desaparición y aún no ha sido hallado.
Con informacion de Misiones Online.