Tres esculturas del período jesuítico-guaraní que integran la colección del Museo Histórico y Arqueológico Andrés Guacurarí fueron sometidas a estudios de Tomografía Helicoidal Computada (THC) y rayos X en una experiencia que, según los especialistas involucrados, no tiene antecedentes en la provincia ni en la región. Las piezas analizadas son las imágenes de Cristo Crucificado, San Isidro Labrador y San Agustín.
Los estudios se llevaron a cabo en el Sanatorio IOT, en un trabajo conjunto entre médicos especialistas en imágenes, restauradores y la Secretaría de Estado de Cultura. El operativo requirió protocolos específicos de traslado, embalaje y manipulación para proteger las esculturas policromadas en madera.
La subsecretaria de Coordinación de Fomento y Regiones Culturales y Museos, María Laura Lagable, explicó que «trabajamos con doctores especializados en imágenes que nos dieron un turno especial para este caso». Lagable también aclaró que optaron por utilizar equipamiento privado para no interferir con la disponibilidad del sistema público de salud, y subrayó que la provincia busca «la excelencia en conservación y adquisición de conocimiento» mediante herramientas tecnológicas aplicadas al patrimonio histórico. «Nos estamos tomando muy en serio el cuidado del patrimonio que pertenece a todos los misioneros», afirmó.
La restauradora Estela Garma señaló que «es la primera vez que en Misiones se realizan Tomografías Helicoidales sobre esculturas en madera policromadas». Los estudios, según explicó, permiten identificar grietas internas, huecos, anclajes metálicos, presencia de plagas y otros deterioros que no son visibles a simple vista. «Este tipo de estudios nos sirve para ampliar el conocimiento que tenemos sobre las piezas y avanzar en su restauración con precisión», agregó, y destacó el valor del trabajo interdisciplinario entre conservadores, médicos y técnicos en diagnóstico por imágenes.
El médico especialista Leandro Esperanza describió la Tomografía Helicoidal como una herramienta que permite «ver lo invisible sin tocar la pieza». Mencionó entre los objetivos identificar estructuras internas, refuerzos metálicos, deterioros ocultos y posibles modificaciones históricas. «Queríamos ser parte de esto porque nos interesa médica y científicamente esta investigación», expresó, y señaló que esta tecnología ya fue utilizada en otros países para revelar información sobre momias, pinturas y esculturas antiguas sin alterar las obras originales.
Los resultados de los estudios aún están en etapa de análisis y no fueron difundidos oficialmente. Desde el área de Cultura indicaron que la información obtenida también podría facilitar en el futuro la realización de reproducciones en 3D para tareas de difusión, exhibición y preservación del patrimonio histórico misionero.