Rusia lanzó uno de sus mayores ataques sobre Kiev: 90 misiles, 600 drones y al menos cuatro muertos

Rusia ejecutó durante la noche del sábado y la madrugada del domingo uno de los ataques aéreos más intensos sobre Kiev desde que comenzó la invasión a Ucrania. La ofensiva combinó 90 misiles y 600 drones, dejó al menos cuatro muertos y más de 80 heridos, y provocó daños en edificios residenciales, escuelas, mercados e infraestructura urbana.

La Fuerza Aérea ucraniana reportó la detección de 690 aparatos de ataque aéreo lanzados desde distintas direcciones. Según Ukrinform, las defensas ucranianas lograron derribar o neutralizar 604 objetivos —55 misiles y 549 drones—, aunque varios proyectiles impactaron en distintos puntos de Kiev y su región metropolitana.

El alcalde de la capital, Vitali Klitschko, confirmó dos muertos y 56 heridos en la ciudad. Las autoridades de la región de Kiev reportaron otras dos víctimas fatales y al menos nueve heridos adicionales. La agencia AP elevó el total de lesionados a 83 e indicó que el ataque causó daños en más de 50 puntos de la ciudad.

El presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, denunció que Rusia empleó un misil hipersónico Oreshnik, un proyectil de alcance intermedio con capacidad para portar carga convencional o nuclear. Según Reuters y AP, sería la tercera vez que Moscú utiliza este tipo de misil en el conflicto; uno de los impactos fue reportado en Bila Tserkva, en la región de Kiev.

«Tres misiles rusos contra una instalación de abastecimiento de agua, un mercado incendiado, decenas de edificios residenciales dañados, varias escuelas», denunció Zelenski en Telegram, y agregó: «Están completamente locos».

El ataque se produjo días después de una ofensiva ucraniana contra un liceo en una zona bajo control ruso, hecho que el presidente Vladimir Putin había prometido vengar. Según Reuters, Moscú presentó la operación como una represalia y afirmó que sus fuerzas atacaron instalaciones militares, bases aéreas y estructuras vinculadas al complejo militar-industrial ucraniano, aunque esos señalamientos no pudieron ser verificados de manera independiente. Kiev rechazó las acusaciones rusas de haber atacado objetivos civiles.

A través de agencias estatales citadas por Reuters, Rusia aseguró haber utilizado distintos tipos de misiles —Oreshnik, Iskander, Kinzhal y Zircon— en una operación dirigida contra estructuras de comando militar. Las autoridades ucranianas, en cambio, denunciaron que los daños se concentraron en infraestructura civil y zonas residenciales.

Fuera de Kiev, Reuters informó ataques en otras zonas del país, entre ellas Cherkasy, donde al menos 11 personas resultaron heridas. Durante las horas que duró la ofensiva, numerosos residentes debieron refugiarse en estaciones de metro y espacios subterráneos mientras las explosiones se sucedían.

AP señaló que el ataque volvió a poner en evidencia la necesidad ucraniana de contar con más sistemas antiaéreos, en especial interceptores Patriot, considerados clave para neutralizar misiles balísticos y ataques masivos con drones.

Zelenski volvió a reclamar una respuesta más firme de los aliados occidentales de Ucrania ante lo que Kiev describió como un bombardeo destinado no solo a destruir objetivos materiales, sino también a enviar un mensaje político y psicológico.

Con informacion de Primera Edicion.