La cuarta edición de la Expo Té reunió en Posadas a productores, emprendedores, industriales y consumidores de distintos puntos del país. Uno de los protagonistas fue Yonathan Klimiuk, propietario de Klimiuk Infusiones, quien aprovechó el evento para trazar un balance del sector: avances concretos en el segmento gourmet, pero un contexto exportador cada vez más difícil.
Para Klimiuk, la exposición cumple un rol clave como vidriera de la producción misionera. Señaló que la llegada de visitantes de todo el país permite mostrar la calidad de lo que se elabora en la provincia y generar vínculos con nuevos consumidores y mercados.
En cuanto al segmento de especialidad, el empresario destacó el trabajo de los pequeños productores locales, que en los últimos años lograron desarrollar productos capaces de disputarle terreno a tés importados que históricamente dominaban los mercados más exigentes. «Pudimos alcanzar y en muchos casos superar la calidad de los tés de otros orígenes gracias al trabajo de pequeños productores misioneros que fueron creciendo y apostando al agregado de valor», afirmó.
Ese crecimiento también traccionó el turismo vinculado a la actividad. La multiplicación de casas de té, experiencias de degustación y circuitos productivos amplió el alcance de un sector que históricamente apuntó casi exclusivamente a la exportación.
Sin embargo, ese frente exportador atraviesa un momento complicado. Klimiuk explicó que durante 2025 el sector perdió competitividad internacional por cuestiones cambiarias, lo que derivó en una caída de los volúmenes colocados en el exterior. «Tuvimos un año que nos golpeó mucho. Perdimos mercados como producto commodity y eso impactó directamente en las exportaciones», sostuvo.
La situación se agravó en 2026 con el aumento de costos operativos. «Subieron los combustibles, la energía eléctrica, los fletes y eso nos obligó a terminar la zafra antes de lo habitual», indicó. Las dificultades, remarcó, se sienten en toda la cadena: productores, secaderos e industrias exportadoras.
En ese marco, Klimiuk cuestionó la ausencia de políticas nacionales orientadas a sostener las economías regionales. «Hoy la actividad viene golpeada. No hay una política nacional que acompañe el desarrollo de las economías regionales», manifestó.
Frente a ese escenario, el empresario valoró el acompañamiento provincial. Según indicó, medidas como subsidios de tasas y bonificaciones energéticas permitieron amortiguar parte del impacto. «En medio de esta crisis, la provincia hace un esfuerzo importante con recursos propios para acompañar a productores e industrias y sostener una actividad que es fundamental para Misiones», concluyó.
Con informacion de AgroMisiones.