La cuarta edición de la Expo Té Argentina cerró su fin de semana en Posadas con una convocatoria que superó las expectativas de los organizadores. El evento volvió a congregar a productores, blendeadores, investigadores y emprendedores de distintos puntos del país en torno al té misionero, que representa prácticamente la totalidad de la producción argentina de esa hoja.
Adriana Yáñez, presidenta de la Asociación de Tealeros Argentinos y una de las organizadoras del encuentro, destacó la evolución que tuvo la feria desde sus inicios. «Estoy feliz por lanzar esta cuarta edición. Cuando empezamos hace cuatro años lo veíamos como un objetivo muy lejano, pero hoy la Expo ya se está instalando en el país y también entre personas de afuera que nos conocen», señaló.
En esta edición participaron más de 60 expositores vinculados a distintos eslabones de la cadena productiva. La programación también incluyó instancias de formación, entre ellas un curso para profesionales del sector desarrollado con el apoyo del Ministerio del Agro y la Producción de Misiones.
Uno de los momentos centrales fue la entrega de premios del concurso al Mejor Blend Argentino, que este año alcanzó su mayor participación histórica. «Tuvimos 50 inscriptos, mucho más de lo que esperábamos y bastante más que el año pasado. Estamos muy contentos porque eso demuestra que cada vez más personas se involucran con el té argentino y misionero», afirmó Yáñez.
La ganadora fue la neuquina Andrea Burgos, aunque la presidenta de la asociación subrayó que el concurso convocó a participantes de Neuquén, Río Negro, Buenos Aires, Córdoba y otras provincias. «Eso permite llegar a consumidores diferentes y ampliar el alcance del té argentino», explicó.
Las muestras del concurso fueron evaluadas por un panel de catadores certificados que analizaron aspectos sensoriales, aromas, sabores y equilibrio de las mezclas. «Es un proceso complejo porque un blend combina distintos ingredientes y genera sensaciones muy diversas. Los jurados tienen una tarea difícil al momento de elegir», comentó Yáñez.
La dirigente también describió la diversidad de preferencias según las regiones del país. Mientras parte del público consume el té misionero sin mezcla, otros buscan combinaciones con menta, jengibre u otras hierbas. «En el sur, por ejemplo, tienen mucha aceptación los blends con frutos rojos», indicó.
Otro punto que resaltó fue el avance del consumo de té frío, tendencia que crece especialmente en temporadas cálidas y que Yáñez presentó como una alternativa a las bebidas industrializadas.
Al hacer un balance general, la referente destacó el rol del evento como espacio de intercambio entre los distintos actores del sector. «Este es un espacio donde se reúnen productores, investigadores, blendeadores y emprendedores. Hay intercambio de experiencias y mucho aprendizaje para ofrecer cada vez mejores productos», afirmó.
Finalmente, celebró la presencia de familias y jóvenes durante el fin de semana. «El clima nos acompañó y estamos emocionados por la cantidad de chicos que quieren probar té y aprender sobre esta producción», concluyó.
Con informacion de AgroMisiones.