Teatro Colibrí, agrupación venezolana con más de cuatro décadas de historia, regresa a Posadas este fin de semana con dos presentaciones enmarcadas en su gira internacional ‘Retorno al Nido’, un recorrido que une Argentina, Uruguay y Brasil a través del teatro de marionetas, la música y la poesía visual.
La primera función es este sábado a las 18 horas en Tanta Tinta (Belgrano 1771), con la obra ‘El pequeño circo más grande del mundo’. El domingo, a la misma hora y en el Centro Cultural Vicente Cidade (General Paz y Belgrano), se presentará ‘Érase una vez’, compuesta por tres historias breves sin palabras. Las entradas anticipadas cuestan $7.000 (promoción 2 x 10.000) y en puerta $10.000. Reservas al 351 533-8461.
La compañía nació en Mérida, Venezuela, de la mano de Betty Osorio y Humberto Rivas, discípulos del titiritero argentino Javier Villafañe. Hoy, la segunda generación familiar —Jica Manuela Rivas y Lugdwin ‘Lupi’ Echeverría— continúa el legado recorriendo Latinoamérica junto a sus hijos.
‘El pequeño circo más grande del mundo’ propone, según describió Lupi, un viaje al imaginario del circo clásico a través de diminutas marionetas y juguetes de madera. «Ese circo bien antiguo que veían y nos contaban nuestros abuelos, pero ahora se ha hecho realidad a través de marionetas y de juguetes de madera. Es invitar al espectador a soñar durante 45 minutos con nosotros», explicó. La obra está pensada, dijeron, para «niños de 1 a 99 años».
‘Érase una vez’, en cambio, tiene una estética más contemplativa. «Las tres historias tienen como punto en común: el amor en diferentes momentos, espacios y personajes. El amor a la naturaleza, el amor a lo desconocido y el amor a la conquista», señaló Jica. Sin palabras, la propuesta trabaja desde la imagen y el sonido.
Sobre la vigencia del teatro de marionetas en un contexto dominado por las pantallas, Jica planteó que la disciplina apela a otras formas de percepción. «No trabajamos tanto la acción-reacción; trabajamos la conexión visual y auditiva», indicó.
El vínculo con Misiones tiene para la compañía un peso especial. Teatro Colibrí participó en festivales locales como El Tatá Pirirí, Tataverá y Kruvikas, y guarda recuerdos concretos de esos pasos por la provincia. «No es la primera vez que visitamos Misiones, de hecho estuvimos en un Kruvikas y nos enteramos de que estábamos embarazados de nuestro primer hijo Camilo. Y justamente en ese viaje fuimos a las Cataratas, fue hermoso», contaron. Jica sumó: «Y el clima de acá se parece más al nuestro».
Esta visita también tiene un componente de despedida: la gira antecede el regreso definitivo de la familia a Venezuela después de ocho años viviendo en Córdoba.
Con informacion de Primera Edicion.