A 11 años del primer Ni Una Menos, cientos de personas marcharon en Posadas

Cientos de personas se sumaron este miércoles a la marcha de Ni Una Menos en Posadas, en el marco de las movilizaciones que se realizaron en todo el país al cumplirse once años de la primera convocatoria. La columna partió desde el mástil ubicado en la intersección de las avenidas Mitre y Uruguay y avanzó hasta la plaza 9 de Julio, donde confluyeron organizaciones sociales, estudiantes, familiares de víctimas y vecinos.

La jornada estuvo atravesada por la repercusión de casos recientes de femicidio, entre ellos el asesinato de Dulce María Beatriz Candia en Eldorado y el de Agostina Vega en Córdoba. Esos hechos reavivaron los reclamos por mayores medidas de prevención y protección hacia las mujeres.

Las manifestantes plantearon demandas vinculadas a la violencia de género, las desigualdades salariales y la necesidad de políticas públicas orientadas a mujeres y diversidades.

Marina Casales, una de las participantes, explicó sus razones para estar presente. «Los recientes casos de femicidio volvieron a interpelarme, pero también lo hacen años de desigualdad que seguimos atravesando las mujeres. Por eso estoy acá, por mí, por mis sobrinas y por mis amigas», señaló en diálogo con Canal Doce.

Casales también detalló sus reclamos concretos: «Marcho para que podamos volver tranquilas a casa después de trabajar, para que tengamos los mismos salarios, para que los varones no descarguen su violencia sobre nuestros cuerpos y para que existan políticas públicas que transformen esta realidad». Además reclamó recursos estatales: «Necesitamos un Estado nacional con presupuesto, equipos interdisciplinarios y respaldo científico para orientar los esfuerzos hacia la reducción de las desigualdades».

Kiara Cristaldo se refirió al dato estadístico que motivó su presencia: «Vine a marchar por el preocupante incremento de femicidios en el país; según las estadísticas, ocurre uno cada 31 horas. Como mujeres vivimos una situación muy grave. El acoso callejero sigue presente y también se trasladó a las redes sociales».

Analuz Cáceres, otra de las participantes, apuntó a las violencias cotidianas: «El acoso sigue presente en distintos ámbitos y no hay una mujer que no haya atravesado situaciones de micromachismo a lo largo de su vida».

A once años de su primera edición, la marcha de Ni Una Menos volvió a instalar en el debate público la exigencia de profundizar las políticas de prevención de la violencia de género.