A 30 años del plebiscito, la COMIP relanza el debate sobre Corpus con un nuevo emplazamiento en Pindoí

Se cumplen 30 años del plebiscito en el que casi 300 mil misioneros dijeron «no» a la construcción de la represa de Corpus sobre el río Paraná, y el debate vuelve a cobrar vida. Esta vez, con una propuesta diferente.

José Luis «Tony» López, delegado argentino ante la COMIP, y Enrique Guardo, director de Gestión del Tramo de la Comisión Mixta argentino-paraguaya del Río Paraná, viajaron a Posadas este miércoles para reunirse con sectores interesados en analizar el nuevo alcance del proyecto.

La diferencia central con lo que se votó en 1996 es el emplazamiento. El nuevo Corpus se ubicaría en Pindoí, unos 60 kilómetros aguas arriba de Itacuá y de San Ignacio. La propuesta anterior, rechazada en las urnas, contemplaba una cota de inundación de alrededor de 120 metros, lo que afectaba a poblaciones enteras y generó el rechazo masivo de la provincia.

La alternativa actual trabaja con una cota de algo más de 83 metros, 20 máquinas generadoras y una capacidad de 2.800 megavatios, frente a las 32 turbinas y los 4.600 megavatios proyectados originalmente. Según López y Guardo, la nueva ubicación no afecta a ninguna ciudad y requeriría reubicar a poco más de un centenar de familias del lado argentino y unas 150 del lado paraguayo.

Además, el organismo binacional plantea encarar lo que denominan un «programa de resarcimiento y desarrollo» para Misiones. «Respetamos profundamente lo que resolvió la gente en 1996; Corpus está dentro del embalse Yacyretá», señaló Guardo, en referencia a la zona de influencia de la represa binacional.

Entre los argumentos que la COMIP pone sobre la mesa figura el impacto sobre las tarifas eléctricas. Misiones es, en términos relativos, la provincia donde la factura de energía resulta más cara del país, según indicaron los funcionarios. «Corpus vendría a mejorar esa infraestructura. Y la provincia podría aplicar esas mejoras para bajar los costos de esa energía. La red de transporte y distribución eléctrica necesita inversión, sobre todo en el norte misionero», explicó Guardo.

Otro punto destacado es la navegabilidad. Con la represa en Pindoí, el tramo del Paraná hacia Iguazú ganaría profundidad y la velocidad del río disminuiría. La obra incluiría una esclusa de navegación que también funcionaría como paso de conexión entre Misiones y Paraguay.

En términos de superficie inundada, el nuevo proyecto afectaría unas 7.000 hectáreas, lo que equivale a aproximadamente ocho veces menos que Yacyretá. Corpus aportaría, según la COMIP, el 10% del consumo eléctrico nacional bajo un esquema de concesión de obra pública.

Con informacion de Misiones Online.