El 1 de junio de 1978, con el partido entre Alemania y Polonia como puntapié inicial, arrancaba en el estadio Monumental de Buenos Aires el Mundial de Fútbol Argentina 1978. La ceremonia de apertura duró 75 minutos e incluyó la participación de 2.000 jóvenes con remeras blancas y pantalones azules que formaron con movimientos gimnásticos las palabras «Argentina ’78», «Bienvenidos» y «Mundial FIFA». Dieciséis bandas musicales, una por cada país participante, interpretaron el himno oficial del torneo, y el acto cerró con el Himno Nacional Argentino.
Era la primera vez que la Copa del Mundo regresaba a Sudamérica desde Chile 1962. Para llegar a esa edición, en 1972 se habían preseleccionado ocho subsedes, de las cuales solo seis terminaron siendo confirmadas. La Plata, que había prometido un «Estadio Único», fue descartada en 1974 por disputas internas. Tucumán, que proyectaba un estadio de 70.000 espectadores en Horco Molle, fue primero congelada en 1974 y luego dada de baja en 1975, en el contexto de la violencia política que atravesaba la provincia.
Las sedes definitivas fueron Buenos Aires, Rosario, Córdoba, Mar del Plata y Mendoza. Para el torneo se remodelaron el Monumental y el José Amalfitani en Buenos Aires, y el Gigante de Arroyito en Rosario. También se construyeron tres estadios nuevos: el Chateau Carreras —luego rebautizado Mario Alberto Kempes—, el Malvinas Argentinas y el José María Minella.
La mascota fue el Gauchito, y el torneo marcó la aparición de la Adidas Tango como pelota oficial, un diseño que se mantendría durante cinco mundiales gracias, entre otras mejoras, a su mayor impermeabilización.
El certamen no contó con Diego Maradona, que entonces tenía 17 años, ni con la estrella holandesa Johan Cruyff. Sí estuvieron presentes figuras de la talla de Johan Neeskens, Teófilo Cubillas, Zico, Dino Zoff, Mario Kempes, Michel Platini, Karl-Heinz Rummenigge y Paolo Rossi, entre otros.
El sistema de juego fue el mismo que en Alemania Federal 1974: una primera ronda con cuatro grupos, donde los dos primeros de cada uno avanzaban a una segunda fase de grupos que definía a los finalistas.
Argentina integró el Grupo A junto a Francia, Italia y Hungría. El debut fue el 2 de junio frente a Hungría, con victoria 2 a 1. Luego repitió el marcador ante Francia y accedió a la segunda fase, aunque Italia le ganó el primer lugar del grupo y la albiceleste debió continuar en Rosario.
En la segunda ronda, el equipo dirigido por César Luis Menotti venció a Polonia 2 a 0 y empató sin goles con Brasil. Para asegurarse el pase a la final necesitaba superar a Perú por al menos cuatro goles de diferencia: ganó 6 a 0, resultado que generó controversia y que aún hoy es recordado con polémica.
La final se disputó el 25 de junio de 1978 en el Monumental ante los Países Bajos. Mario Kempes abrió el marcador a los 38 minutos, pero Dick Nanninga igualó sobre el final del tiempo reglamentario y el partido fue al alargue. En el suplementario, Kempes volvió a marcar al minuto 105 y Daniel Bertoni sentenció el 3 a 1 a los 116. Argentina conquistaba así su primera Copa del Mundo, cuarenta y ocho años después de haber caído en la final de Uruguay 1930 por 4 a 2 ante el anfitrión.
El plantel campeón tuvo como figura central a Mario Kempes, quien se quedó con los premios al goleador y al mejor jugador del torneo. El arquero Ubaldo Fillol fue reconocido como el mejor guardameta, y la selección también recibió el premio al Juego Limpio. Junto a Kempes y Fillol, nombres como Daniel Pasarella —capitán—, Osvaldo Ardiles, Américo Gallego, Daniel Bertoni, Ricardo Villa y René Houseman formaron parte de aquella generación que levantó la copa por primera vez.
Con informacion de Primera Edicion.