El 28 de junio de 1966, el presidente Arturo Umberto Illia fue derrocado por un golpe de Estado cívico-militar que se autodenominó «Revolución Argentina». Se cumple hoy el 60° aniversario de ese quiebre institucional.
Illia había llegado a la presidencia en elecciones supervisadas por las Fuerzas Armadas, en las que el peronismo estaba proscripto y el expresidente Arturo Frondizi permanecía detenido.
El mandatario cordobés, nacido el 4 de agosto de 1900 y fallecido el 18 de enero de 1983, dejó una huella asociada a la honestidad y a una serie de medidas de gobierno que aún se recuerdan. Durante su administración intentó anular los contratos petroleros que Frondizi había firmado con empresas extranjeras, impulsó la industria nacional, destinó el 23% del presupuesto a educación —una de las proporciones más altas de la historia argentina—, desarrolló un plan de alfabetización, logró aumentar el PBI, reducir el desempleo y disminuir la deuda externa. También se aprobaron en ese período la ley de Salario Mínimo, Vital y Móvil y la Ley Oñativia, conocida como ley de Medicamentos.
Sin embargo, su gobierno enfrentó una presión constante desde múltiples frentes. Los dirigentes sindicales peronistas, con el metalúrgico Augusto Timoteo Vandor a la cabeza, sostuvieron una campaña de paros y planes de lucha. Sectores del establishment y las propias Fuerzas Armadas conspiraban, mientras gran parte de la prensa instalaba la imagen de un presidente lento e ineficaz y promovía la idea de un recambio militar.
En ese clima, el golpe no tomó por sorpresa a nadie. Tras la caída de Illia, tres generales se sucedieron en el poder: Juan Carlos Onganía (1966-1970), Marcelo Levingston (1970-1971) y Alejandro Lanusse (1971-1973). Durante esos años, el país se rigió por el Estatuto de la Revolución Argentina, equiparado jurídicamente a la Constitución Nacional.
El período abrió una espiral de violencia y enfrentamiento político que dañó profundamente la convivencia institucional y el desarrollo económico del país. Recién en 1973 el régimen llamó a elecciones generales: las ganó Héctor José Cámpora, candidato del Frente Justicialista de Liberación Nacional (FREJULI) y referente de Juan Domingo Perón, con el 49,6% de los votos.
Con informacion de Primera Edicion.