El asesinato de Ilán Mareco Vázquez, un niño de 8 años con retraso madurativo, ocurrido en Puerto Santa Ana, volvió a poner en debate el funcionamiento del sistema judicial misionero en causas de violencia familiar. La abogada Florencia Collinet (MP 4187), especialista en Derecho de Familia, denunció en una entrevista con Misiones Online una serie de fallas que, según su análisis, rodearon el caso y que considera parte de un patrón más amplio.
Collinet describió los hechos: el niño fue hallado muerto en su vivienda junto a su madre, quien presentaba autolesiones. «Ilán Mareco Vázquez, un nene de 8 años, quien también padecía de retraso madurativo, es hallado en su vivienda junto a su madre con el cuello cortado», relató. La madre fue imputada provisoriamente por homicidio agravado por el vínculo y tentativa de suicidio; el juez suspendió su indagatoria a la espera de una pericia psiquiátrica para determinar su imputabilidad.
Según la abogada, el padre del niño, Manuel Vásquez, había realizado denuncias previas de violencia que no recibieron respuesta a tiempo. Collinet señaló que las denuncias cruzadas datan de 2024 y 2025, y que familiares habían pedido ayuda porque el menor era golpeado. «La justicia en este caso no hizo nada. Cuando el papá fue a hacer la denuncia 4 días antes del asesinato de Ilán, la justicia cuando saca la restricción de acercamiento, Ilán ya estaba muerto», denunció.
La demora en adoptar medidas fue uno de los puntos más duros de su crítica. Collinet recordó que la normativa exige actuación en un plazo máximo de 24 horas y mencionó la existencia de la Ley Lucio, que aborda justamente estos casos. «Se tomaron 4 días para tomar las medidas que tienen que ser en 24 horas cuanto mucho, o por lo menos la policía tiene que ir a ver, investigar qué está sucediendo», afirmó, y cuestionó si la demora responde a inoperancia, falta de conocimiento o falta de capacitación.
La abogada también denunció un sesgo de género en el trato que reciben los denunciantes varones en los juzgados de violencia familiar. Aclaró que en Misiones no existen juzgados de violencia de género sino de violencia familiar, lo que debería garantizar igualdad de trato independientemente del sexo del denunciante. «Cuando va y denuncia el hombre, automáticamente se piden miles de pruebas, se pide que vaya a la defensoría, que se giren las actuaciones, y ahí vos te das cuenta que te están dilatando. Sin embargo, cuando viene la mujer, listo, ya se le da, ¿por qué? Porque es una cuestión de género que no tiene que ser así, porque estos no son juzgados de género, son juzgados de violencia familiar», sostuvo.
Colllinet remarcó que cuando hay menores involucrados, el interés superior del niño debe estar por encima de cualquier consideración de género. «Acá hay un problema. Cuando hay menores, no se trata de mamá o de papá, de la mujer o del hombre, cuando hay menores se trata de los menores. Se corre el foco totalmente de la mujer o del hombre, eso es lo que tiene que entender la justicia», dijo.
Otro episodio que la abogada calificó de «burla» fue la notificación que recibió el padre de Ilán. «El papá de Ilán recibió la notificación de que la habían enviado la justicia para que excluyan a la mujer del hogar cuando ella estaba esperando que le entreguen el cuerpo de su hijito para velarlo», relató.
Collinet también apuntó contra la defensoría de menores, a la que acusó de no cumplir su función. «Hay una defensoría de menores que nunca tiene contacto con los menores. No tienen ni idea, solamente se dejan llevar por un expediente. ¿Qué son los niños para la defensoría de menores? Un número de expediente», denunció. Según su visión, los defensores no evalúan personalmente a los niños y se limitan a repetir fórmulas superficiales sin conocer su situación real.
En ese marco, Collinet reclamó la implementación de la figura del abogado del niño en Misiones, que según afirmó es una deuda que la provincia arrastra hace tiempo. «No sacan el abogado del niño, que venimos pidiendo hace un montón de tiempo, porque ante todas estas cuestiones, cuando suceden, los niños tienen que ser protegidos por las defensorías, por un juez que tiene que velar también por los intereses, por la policía que también tiene que instar a los juzgados para que se cumplan. Cuando ocurren estas cosas se tapan todos entre ellos», afirmó. Y agregó: «Creo que es la única provincia que está faltando. Entonces, como digo también, ahora a los políticos que andan dando vueltas por ahí, que están buscando un votito, que se pongan las pilas y empiecen a velar por los intereses de los niños y de los niños pobres por sobre todas las cosas, que no tienen quién los defienda».
La abogada trazó un paralelismo con el femicidio de Dulce Candia, adolescente asesinada en Eldorado, como otro caso en el que, según su análisis, la cadena de errores institucionales también estuvo presente.
Collinet destacó la desigualdad que enfrentan los niños de familias sin recursos. «Hay niños pobres como Dulce, como Ilán, que no tienen la misma suerte de tener un abogado, pero tienen los abogados del Estado, tienen defensoría y ¿qué pasa? Evidentemente no funciona y es real», dijo. Relató además su propia experiencia como abogada particular instando a jueces a tomar medidas en casos donde encontró menores en situación de hacinamiento, sin obtener respuesta.
Finalmente, Collinet calificó la demora judicial como «complicidad institucional». Citando a un colega, afirmó que «la justicia que llega tarde no es justicia» y agregó que, más allá de eso, la inacción constituye una forma de complicidad por parte del Estado.
Con informacion de Misiones Online.