Activistas que denunciaron el Zoo Bal Park: «Ya ni siquiera son recintos, son jaulas»

La clausura preventiva del Zoo Bal Park de Montecarlo, dispuesta por el Ministerio de Ecología de Misiones, abrió un debate que excede los límites de la localidad. Detrás de la medida hay imágenes que circularon en redes sociales y que la organización Despertar Animal TV recopiló durante una visita al predio.

Laura Santa Cruz, integrante del equipo que difundió el material, describió en una entrevista radial lo que observó al recorrer las instalaciones. «Al entrar ya la suciedad del lugar se hizo presente. Animales hacinados, me sorprendió muchísimo el tamaño de las jaulas, porque ya ni siquiera son recintos, son jaulas lo que tienen. Incluso se ve en uno de los videos cómo hay una jaulita muy pequeña y estoy contando los conejos y cuento más de 10. Todos hacinados, acumulados, la mugre, la comida toda tirada», afirmó.

Santa Cruz también cuestionó los argumentos de quienes defienden el zoológico apelando a su historia o a su lugar como atractivo tradicional del pueblo. «El foco sigue estando en una mirada antropocéntrica, el humano y la familia y el zoológico del abuelito. Y creo que esa mirada es totalmente equívoca. Hoy la mirada tiene que estar puesta en los animales. Los comentarios estos de que ‘es un lugar emblemático que hace años’, sí, está bien, pero la tradición no puede estar por encima del bienestar de los animales», señaló.

Frente a los argumentos de los responsables del establecimiento, quienes según sus propias declaraciones se dedican a rescatar fauna, Santa Cruz contrapuso el trabajo de centros como Güirá Oga y la Fundación Ohana. Además sostuvo que las condiciones observadas no responden a falta de recursos. «Mantener un animal vivo en un recinto diminuto con comida que no es la adecuada, eso no es salvar animales. Eso es mantenerlo vivo. Y mantenerlo vivo no alcanza. Para limpiar un recinto, para no dejar basura tirada, no se necesita dinero. Se necesita tener dos dedos de frente», expresó.

En cuanto al estado de los animales, la activista describió conductas que identificó como estereotipias, movimientos repetitivos asociados al estrés por encierro prolongado. «Las estereotipias de los animales, ese movimiento que hacen de un lado al otro, que es una clara muestra de frustración, de aburrimiento, en varios de los animales vi que tenían eso. El recinto de las serpientes lleno de telaraña. Y después los monos con la mirada totalmente perdida, uno de ellos nos acercamos al principio cuando dimos la vuelta, se cubrió la carita y yo volví a pasar antes de irme y seguía en el mismo lugar, en la misma posición», relató.

Santa Cruz se mostró escéptica respecto a una transformación real del lugar, incluso ante la posibilidad de que se reconvierta en un centro de rescate. «Cerraron por unos días el lugar y lo que están esperando es que baje un poco la espuma para volver a abrirlo y seguir como siempre. Cambiarán el nombre, dirán que ahora es un centro de rescate y rehabilitación, pero dudo mucho que con una persona sola se pueda hacer el trabajo que hay que hacer ahí. No puede ser que la misma persona que está cobrando la entrada sea la persona que se ocupa de los animales», advirtió.

Según informó la entrevistada, la Fundación Ohana presentó una denuncia penal ante la Justicia provincial y Despertar Animal TV aportará el material audiovisual recopilado para respaldar la causa. Santa Cruz también reveló que los dueños del Zoo Bal Park rechazaron una propuesta de colaboración científica que ofrecía evaluar el estado de salud de los animales de forma gratuita.

Con informacion de Misiones Online.