Agustín Peralta tiene 28 años, es de Posadas y lleva toda una vida en las artes marciales. El sábado 8 de agosto volverá al ring para su quinta pelea como boxeador profesional, esta vez en el estadio de la Federación Argentina de Boxeo (FAB), en Buenos Aires, con transmisión de TyC Sports para todo el país.
Su rival será el bonaerense Maximiliano Cabrera, de 35 años. El combate está pautado a cuatro rounds de tres minutos en la categoría Ligero.
La historia deportiva de Peralta arranca a los 4 años, cuando comenzó a entrenarse junto a su padre Jorge. El kung fu tradicional fue el primer escalón, luego llegaron el wushu y finalmente el sanda, disciplina que él mismo describe como «boxeo chino» por combinar lucha, patadas y golpes de puño.
En ese camino acumuló logros internacionales. En 2019 viajó a China para el Mundial de la especialidad y pasó un mes entrenando y compitiendo en Shanghai. Hoy es campeón sudamericano y panamericano de sanda, e integra la selección argentina de la disciplina. En los primeros Juegos Argentinos de Alto Rendimiento (JADAR), celebrados en Rosario en 2025, se colgó la medalla de oro.
El boxeo llegó más tarde, por una circunstancia inusual. Radicado en Buenos Aires, la pandemia interrumpió su actividad y cuando los deportes de contacto comenzaron a habilitarse, el boxeo fue el primero. Un amigo lo llevó al Club Comunicaciones y ahí empezó. Su debut amateur llegó en plena restricción sanitaria: «Mi primera pelea fue transmitida por Zoom y solo podíamos estar en el ring los boxeadores, sus equipos y el árbitro, nadie más», recuerda.
En el boxeo amateur llegó a acumular 50 combates sin conocer la derrota y conquistó el título de la Liga Metropolitana en 2023. Al pasarse al profesionalismo, sin embargo, su debut terminó en derrota ante un fallo que él considera injusto: «El video está en Youtube y cualquiera puede darse cuenta que ganamos por puntos». Después vinieron tres victorias consecutivas en Misiones frente a rivales de Salta, Buenos Aires y Entre Ríos.
Ese antecedente le da un valor especial a la pelea del sábado. «Me quedó un gusto amargo desde ese momento y esta creo que es la revancha… voy con hambre de gloria, entreno toda la semana como si la pelea fuera el sábado», afirmó. También apunta a que la vidriera nacional le abra puertas: «El objetivo es que nos vea algún promotor y nos permita abrir puertas».
Peralta señaló que el sostén económico es uno de los principales desafíos para los deportistas de la provincia. «Todo tipo de ayuda sirve, lo nuestro es muy a pulmón, con mucho sacrificio, realmente cuesta mucho para un deportista reunir fondos para competir», sostuvo. Quienes quieran seguir su actividad pueden hacerlo en Instagram: @aagusperalta.
Con informacion de Primera Edicion.