Una explosión de gas en la mina de carbón Liushenyu, ubicada en el distrito de Qinyuan, provincia de Shanxi, dejó al menos 82 personas muertas y dos desaparecidas. El siniestro se produjo el viernes a las 19:29 y conmocionó a la comunidad de la zona.
Según informaron las autoridades, 128 trabajadores permanecen internados en distintos centros hospitalarios, entre ellos cuatro en estado crítico o grave. Los funcionarios también reconocieron que los datos iniciales sobre el número de víctimas fueron imprecisos, tanto por el caos que reinó en el lugar como por la falta de información correcta de parte de la empresa sobre el personal que se encontraba en el interior de la mina al momento del accidente.
Las investigaciones determinaron que los gases tóxicos acumulados en el pozo habían sobrepasado los límites de seguridad durante un tiempo prolongado, lo que según los especialistas agravaba el riesgo de que se produjeran nuevos incidentes.
La agencia oficial Xinhua informó que la compañía operadora fue hallada responsable de «serias violaciones de la ley». Los directivos quedaron bajo control de las autoridades y la producción de la mina fue suspendida para realizar revisiones de seguridad.
El alcalde de Changzhi, Chen Xiangyang, señaló que la ciudad supervisa el cumplimiento de las medidas adoptadas tras el desastre y que las investigaciones para determinar responsabilidades siguen en curso.