El mapa electoral de 2027 empieza a definirse antes de lo esperado. Más de ocho provincias evalúan desdoblar sus elecciones locales de la presidencial, aunque la mayoría todavía no tomó una decisión formal. La discusión se intensificó después del Mundial y está atada a otra negociación clave: qué pasa con las PASO.
Tucumán es, por ahora, el único distrito con fecha confirmada. El gobernador Osvaldo Jaldo firmó el decreto que convoca a elecciones para el 9 de mayo de 2027, cuando se renovarán el Ejecutivo provincial, la Legislatura y los gobiernos municipales. Jaldo aclaró que no se trata de un adelantamiento excepcional: en 2019 y 2023 Tucumán también votó separada de la Nación.
En Salta, el gobernador Gustavo Sáenz analiza convocar para el 16 o el 23 de mayo. Chubut, con Ignacio Torres al frente, contempla una elección entre julio y agosto, sin resolución definitiva todavía. Jujuy mantendría su tradición de adelantar los comicios, y Neuquén estudia una convocatoria en agosto.
En Santa Fe, el gobernador Maximiliano Pullaro evalúa una ventana que va del 13 de junio al 5 de septiembre, con mayor probabilidad para la primera fecha. En Mendoza, Alfredo Cornejo ya anticipó que las primarias provinciales serán en julio y por fuera del calendario nacional.
Río Negro, Entre Ríos y San Juan también aparecen dentro del grupo que podría desdoblar, aunque ninguno formalizó aún la decisión. Tierra del Fuego tiene un caso particular: su Constitución obliga a celebrar las elecciones provinciales con al menos 90 días de diferencia respecto de las nacionales, por lo que la separación allí no es solo una estrategia sino una exigencia normativa.
Misiones figura en distintos relevamientos periodísticos entre las provincias donde se proyecta un posible desdoblamiento. Sin embargo, hasta el momento no existe ninguna confirmación oficial, fecha definida ni decreto de convocatoria, por lo que no puede considerarse una decisión tomada.
La lógica detrás del desdoblamiento es conocida: separar las elecciones permite a los gobernadores centrar la campaña en la agenda local y evitar que la dinámica presidencial arrastre o perjudique el desempeño de sus candidatos a intendentes, concejales y legisladores provinciales. También fortalece a los oficialismos territoriales, que pueden organizar sus propias campañas sin quedar asociados directamente a las figuras nacionales.
Para La Libertad Avanza, la multiplicación de fechas electorales plantea un desafío organizativo. El oficialismo nacional deberá decidir en qué provincias presentará candidatos propios, dónde buscará alianzas y en cuáles acordará con los gobernadores para concentrar recursos en la disputa presidencial. Las negociaciones contemplan listas compartidas, respaldos cruzados y acuerdos por los que las fuerzas locales acompañen la candidatura nacional.
La provincia de Buenos Aires todavía no definió si volverá a desdoblar. La decisión del gobernador Axel Kicillof dependerá de lo que ocurra con las PASO nacionales, ya que las primarias bonaerenses están vinculadas por ley al régimen electoral nacional. Algo similar ocurre en la Ciudad de Buenos Aires, donde desde el entorno de Jorge Macri indican que la estrategia dependerá de la reforma política y de los acuerdos con la Casa Rosada.
Catamarca podría votar junto con la Nación en octubre. La Rioja, Formosa, La Pampa y San Luis no comunicaron sus cronogramas. Corrientes y Santiago del Estero no elegirán gobernador en 2027, aunque participarán en la elección nacional y en las renovaciones legislativas que correspondan.
En paralelo, el Gobierno nacional avanza con su reforma electoral. El proyecto, que ingresó al Senado el 22 de abril y fue girado a la Comisión de Asuntos Constitucionales, tiene 78 artículos e incluye la eliminación de las PASO, cambios en la ley de partidos políticos, modificaciones en la elección de representantes del Parlasur y la incorporación del régimen de Ficha Limpia.
Ante las dificultades para reunir los votos necesarios para eliminar definitivamente las primarias, la Casa Rosada negocia una alternativa más acotada: suspenderlas solo para 2027. Los gobernadores no tienen una posición uniforme al respecto: algunos apoyan la eliminación definitiva, otros aceptarían una suspensión por un ciclo y un tercer grupo defiende mantenerlas. El propio Jaldo, pese a su alineamiento legislativo con el oficialismo nacional, se manifestó en contra de su eliminación.
La resolución de ese debate definirá los calendarios provinciales, las estrategias partidarias y los plazos para cerrar alianzas y candidaturas. Por ahora, con Tucumán como único distrito con convocatoria formal, el movimiento del resto anticipa un 2027 fragmentado en múltiples jornadas electorales.
Con informacion de Primera Edicion.