Una nueva ofensiva rusa dejó al menos siete muertos y decenas de heridos en distintas regiones de Ucrania, según informaron este sábado las autoridades del país.
El golpe más duro se registró en Sumi, donde murieron cinco personas y otras 30 resultaron heridas. Según el gobernador militar de la región, Oleg Grigorov, dos bombas aéreas guiadas impactaron en una zona con alta circulación de personas, vehículos y transporte público. Entre los fallecidos hay una niña de 13 años que esperaba en una parada de colectivos.
Ante esos hechos, el ministro de Relaciones Exteriores ucraniano, Andrii Sibiga, acusó a Rusia de un «asesinato deliberado de civiles» y reclamó a los países aliados un mayor suministro de sistemas de defensa aérea para interceptar los misiles balísticos lanzados por Moscú.
En Odesa, un ataque con misiles causó la muerte de dos camioneros y alcanzó además a un buque con bandera de San Cristóbal y Nieves, aunque las autoridades indicaron que la tripulación no tuvo víctimas.
Kiev también fue blanco de la ofensiva. El alcalde Vitali Klitschko confirmó que un ataque dejó 12 heridos en la capital, entre ellos dos menores de 10 y 11 años.
El presidente Volodímir Zelensky informó que durante la madrugada Rusia lanzó más de 120 drones y 12 misiles, la mitad de ellos balísticos, y sostuvo que ninguno pudo ser interceptado por las defensas aéreas ucranianas.
La nueva escalada se produce pocos días después de que el presidente estadounidense Donald Trump anunciara que Ucrania recibirá una licencia para fabricar sus propios misiles interceptores Patriot, en el marco de los reiterados pedidos de Kiev por reforzar su capacidad defensiva.
Con informacion de Misiones Online.