El debate sobre la Ilex dumosa —conocida popularmente como ‘yerba señorita’— volvió a instalarse en el sector yerbatero. La preocupación surge a partir de versiones que indican que la nueva conducción técnica del Instituto Nacional de la Yerba Mate (INYM) podría impulsar cambios en la normativa vigente para incorporar esa especie dentro de la categoría oficial de yerba mate.
Hoy, la legislación argentina es clara al respecto. La Resolución 41/2006 establece que solo el producto elaborado a partir de hojas desecadas, tostadas y trituradas de Ilex paraguariensis Saint Hilaire puede llevar el nombre de ‘Yerba Mate’ o simplemente ‘Yerba’. La Ilex dumosa, en cambio, figura en el Código Alimentario Argentino dentro del listado de hierbas para infusiones, junto a especies como manzanilla, tilo, romero y boldo.
La discusión no es nueva. En 2003, el establecimiento Las Marías solicitó ante la Comisión Nacional de Alimentos (CONAL) que la Ilex dumosa fuera reconocida como yerba mate. El pedido fue rechazado tanto por el INYM como por la entonces Secretaría de Agricultura, Ganadería, Pesca y Alimentos. Años más tarde, en 2007, la empresa comercializó el producto ‘Unión Relax’, compuesto por un 70% de Ilex dumosa y un 30% de Ilex paraguariensis. El producto fue retirado del mercado tras denuncias vinculadas a su composición.
Ahora el tema regresó al centro de la escena. Según informó el medio Economis, el posible ingreso de Samuel Miño —excandidato a concejal de Posadas por La Libertad Avanza— al frente del Área Técnica del INYM estaría asociado a una visión que apunta a transformar la yerba mate en un commodity, con estandarización del producto y habilitación de mezclas con otras especies. De acuerdo con las versiones difundidas, ya existirían presentaciones para modificar artículos del Código Alimentario Argentino en ese sentido.
El escenario genera alarma en el sector. «Lo más grave es que la Argentina perdería el estatus de principal productor de yerba mate», señaló una fuente del sector citada por Economis.
Desde distintos espacios también advierten que en todos los países del Mercosur la yerba mate es reconocida exclusivamente como Ilex paraguariensis, por lo que una eventual modificación normativa podría acarrear conflictos comerciales y cuestionamientos internacionales sobre la autenticidad del producto. A esto se suma la ausencia de un sistema integral de trazabilidad que permita garantizar qué materia prima contiene cada paquete comercializado.
En ese marco, varias entidades del sector ya tomaron posición públicamente. En marzo pasado, la Asociación Civil Impulso Yerbatero, la Asociación de Productores Agropecuarios de Misiones (APAM), la Cooperativa Río Paraná Limitada y la Asociación Civil de Productores Yerbateros del Norte enviaron una carta al gobernador bonaerense Axel Kicillof solicitando respaldo político para defender a la yerba mate como economía regional estratégica.
Con informacion de AgroMisiones.