La Asociación Maderera, Aserraderos y Afines del Alto Paraná (AMAYADAP) se pronunció a favor de la iniciativa del Gobierno de Misiones de modificar el artículo 7° de la Ley VIII N.º 103 de Bioinsumos, que establecía la eliminación progresiva de los productos fitosanitarios, incluido el glifosato.
El presidente de la entidad, Enrique Juan Bongers, valoró el cambio de rumbo en declaraciones realizadas en un programa de Canal 12. «Se terminó el divorcio entre el sector productivo y la política», sostuvo, al describir una distancia que, según su visión, se había instalado entre las decisiones legislativas y las necesidades concretas de quienes producen e invierten en la provincia.
Desde la asociación subrayaron que su postura no implica rechazar una producción más sustentable ni el desarrollo de bioinsumos. Lo que plantean es que la transición debe ser gradual y respaldada por alternativas que funcionen tanto técnica como económicamente. «Hasta que no haya un producto superador en cuanto a la ecología y a la economía, no podemos prohibir el uso del glifosato», afirmó Bongers.
El dirigente explicó que en la actividad forestal el glifosato se utiliza principalmente durante la implantación de plantaciones, para controlar malezas y favorecer el crecimiento inicial de los árboles, y que por el momento no existe un reemplazo con las mismas condiciones de eficacia y costo.
Bongers también destacó que una parte significativa de las plantaciones misioneras opera bajo estándares ambientales internacionales. Según precisó, unas 150.000 hectáreas cuentan con certificación PEFC y otras 117.000 con certificación FSC, esquemas que ya contemplan protocolos específicos para el uso controlado de fitosanitarios.
La discusión, advirtió, no se limita al sector forestal. El uso de herbicidas para el control de malezas también involucra a producciones como la yerba mate y el té, lo que amplía el impacto de cualquier modificación normativa sobre la matriz productiva provincial.
Para AMAYADAP, uno de los aspectos centrales es la previsibilidad. Los ciclos forestales se extienden durante varios años y las decisiones de inversión dependen de la estabilidad de las reglas. En ese sentido, desde la entidad consideran que modificar el artículo 7° permitirá superar el esquema de prórrogas y suspensiones que caracterizó a la aplicación de la norma hasta ahora.
«Necesitamos producir cuidando el medio ambiente, pero también ser eficientes», planteó Bongers, al señalar que producción y cuidado ambiental no deberían presentarse como objetivos contrapuestos.
La asociación entiende que el desafío hacia adelante será avanzar en el desarrollo de alternativas y bioinsumos que reduzcan progresivamente la dependencia de productos químicos, pero sin adelantarse a la disponibilidad real de esos reemplazos.
Con informacion de Misiones Online.