Una amenaza de bomba recibida a través de un llamado anónimo al 911 desencadenó este sábado por la noche un extenso operativo de seguridad en la Casa Rosada y en uno de los accesos a la Quinta de Olivos, en la localidad bonaerense de Olivos.
El despliegue comenzó cerca de las 21.30 y movilizó a efectivos de la Policía Federal y la Policía Bonaerense, personal de Defensa Civil de la Provincia de Buenos Aires, bomberos, agentes de la custodia presidencial y equipos especializados en detección de explosivos. Una ambulancia se ubicó sobre el acceso de la calle Carlos Villate, una de las entradas laterales a la residencia presidencial.
Durante los primeros minutos hubo incertidumbre por la falta de información oficial. Fue la Policía Federal quien confirmó más tarde que el operativo respondía a la amenaza anónima. Según fuentes oficiales, la advertencia apuntaba específicamente a la Casa Rosada, aunque por precaución las autoridades extendieron el procedimiento a la Quinta de Olivos.
Cerca de las 22, los bomberos completaron su inspección en la residencia presidencial y cedieron el trabajo a perros entrenados para la detección de explosivos.
El episodio ocurrió en medio de una jornada de alta tensión política, marcada por la renuncia del vocero presidencial Manuel Adorni, y horas antes del partido de la Selección argentina frente a Jordania por las eliminatorias del Mundial 2026, previsto para las 23 de ese sábado. La presencia de numerosos periodistas en la Quinta de Olivos, que cubrían la salida del funcionario, permitió que el operativo fuera detectado rápidamente.