La pasión por la Selección Argentina volvió a escribir una de esas historias que difícilmente tienen otra explicación que el fútbol. Un grupo de amigos de Oberá viajó hasta Kansas para estar presentes en el debut de la Albiceleste en el Mundial 2026, aunque al momento de llegar todavía no tenían resuelto cómo regresar a Misiones.
Los misioneros participaron del masivo banderazo que reunió a cientos de argentinos en las calles de la ciudad estadounidense, con banderas, cánticos y camisetas celestes y blancas. El viaje tuvo escala en Miami antes de llegar al corazón del torneo.
Amigos desde la infancia, emprendieron la travesía con el único motor de ver a su selección en un Mundial. El esfuerzo económico y logístico fue considerable, pero la ilusión pudo más.
Las entradas para el partido las consiguieron recién un día antes del encuentro. El regreso, en tanto, seguía sin estar definido: sin pasajes ni itinerario claro, la vuelta a casa era una incógnita que parecía importarles poco frente a lo que estaban viviendo.
«Compraron la entrada ayer y no saben cómo volverse todavía», contó uno de los argentinos que siguió de cerca la historia en Kansas.
Cualquiera sea el final del viaje, los obereños ya tienen una anécdota para contar el resto de sus vidas.
Con informacion de Primera Edicion.