En el extremo nordeste de Misiones, Comandante Andresito viene construyendo un perfil productivo diferenciado: la yerba mate orgánica certificada. Lo que comenzó con cinco productores hoy ya involucra a ocho con certificación vigente y a otros 17 que iniciaron recientemente el proceso de transición.
En conjunto, las chacras certificadas superan las 350 hectáreas. Sumando las que están en transición, la localidad cuenta con más de 500 hectáreas vinculadas a la producción orgánica, según informó Rodrigo Kramer, profesor en Ciencias Agrarias y técnico de la Agencia de Extensión Rural del INTA en Andresito.
El técnico explicó que el proceso de certificación exige una planificación rigurosa: el primer paso es vincularse con una empresa certificadora —en este caso ECOCERT— y luego deben transcurrir 36 meses hasta obtener el aval oficial. Durante ese período, el acompañamiento del INTA resulta central, tanto en la elaboración y actualización de los planes de producción como en la aplicación de las normativas de manejo orgánico.
«Es fundamental el acompañamiento técnico a los productores, porque eso también es la base para poder llegar a la certificación», señaló Kramer.
El modelo se apoya además en una red institucional local. El INTA trabaja junto a las cooperativas Andresito e Itatí. Con esta última se formalizó un convenio que ya tiene en marcha un grupo en transición y avanza en la certificación de un secadero propio para procesar hoja verde orgánica. «Los productores van a poder elaborar y comercializar en el futuro su propia yerba directamente en su propia industria», destacó Kramer.
Las instituciones educativas también forman parte del proceso. La Escuela de la Familia Agrícola (EFA) participa activamente y tiene producción propia certificada, mientras que el Instituto Agropecuario Superior de Andresito forma técnicos orientados al asesoramiento en manejo orgánico.
En el plano comercial, Kramer señaló que empresas internacionales muestran creciente interés por la yerba orgánica de la zona, lo que permite a los productores acceder a precios diferenciales. «Todo ese trabajo que vienen haciendo hoy se refleja en contar con un valor diferenciado en su producto», afirmó.
Como paso concreto en esa dirección, dos productores certificados están próximos a lanzar sus propias marcas de yerba mate orgánica. En el marco del convenio con el INTA, el acompañamiento técnico también se verá reflejado en el packaging, y los productos comenzarán a comercializarse en góndolas de Misiones y otros puntos del país.
Para Kramer, la experiencia trasciende lo ambiental. «Es un trabajo integral con cuidado ambiental pero también con responsabilidad social, dos factores muy valorados por las empresas con las cuales los productores están logrando acuerdos comerciales», concluyó.
Con informacion de Primera Edicion.