El senador nacional por Misiones Carlos Arce participó del debate sobre la reforma a la Ley Nacional de Salud Mental en el Senado y valoró los cambios que se incorporaron al proyecto original del Poder Ejecutivo. Aun así, firmó el dictamen con disidencias parciales por dos cuestiones que consideró imprescindibles para que la nueva normativa pueda aplicarse en la práctica.
Arce, vicepresidente de la Comisión de Salud del Senado, destacó durante el debate el reconocimiento de los equipos interdisciplinarios, la inclusión de las familias en los procesos de atención y la incorporación de herramientas como la teleconsulta. También subrayó la importancia de tener en cuenta las diferencias entre provincias en cuanto a disponibilidad de profesionales y organización de los servicios de salud mental.
Sin embargo, el legislador advirtió que la reforma carece de un financiamiento nacional claramente definido. «Tiene que ser muy preciso el financiamiento nacional, que se traduzca en partidas presupuestarias identificables, criterios públicos y convenios con plazos de transferencia y mecanismos de rendición de cuentas», sostuvo.
El segundo punto de disidencia apunta a la articulación institucional. Arce reclamó que la implementación de la ley se coordine con el Consejo Federal de Salud (COFESA) y el Consejo Federal de Salud Mental y Adicciones (COFESAMA), dado que las provincias tienen a su cargo gran parte de la atención sanitaria y conocen las necesidades de sus territorios.
El senador reconoció los avances logrados en el tratamiento parlamentario, pero insistió en que sin recursos concretos y sin una coordinación efectiva entre la Nación y las provincias, la actualización de la ley no podrá garantizar el acceso a los tratamientos en todo el país.
Con informacion de Misiones Online.