Argentina y Brasil se unen para investigar el café como alternativa productiva en las chacras misioneras

Instituciones de Argentina y Brasil lanzaron una iniciativa conjunta para evaluar la viabilidad del cultivo de café en Misiones. El proyecto apunta a diversificar la producción de las chacras familiares y sentar las bases de una cadena de valor con identidad regional.

Participan el Instituto de Macroeconomía Circular (IMaC), la Universidad Nacional de Misiones, la Universidad Tecnológica Federal de Paraná y el Instituto de Desarrollo Rural de Paraná, uno de los organismos brasileños de referencia en investigación cafetera. Los primeros ensayos se realizarán en Puerto Iguazú, Eldorado y Pozo Azul, localidades seleccionadas por sus condiciones climáticas y por la infraestructura disponible para el seguimiento científico.

La ingeniera forestal Stefani Soledad Suárez, responsable del proyecto, explicó que el trabajo busca ofrecer herramientas concretas a la agricultura familiar. «La idea es justamente trabajar de manera articulada con varias instituciones y ya trabajar con pequeños productores. El objetivo principal es la diversificación de las chacras, buscar alternativas para que los productores puedan ampliar su producción y también pensando en el futuro y en el mercado», señaló.

Suárez subrayó que la iniciativa está en una etapa inicial de validación. «El objetivo principal de este proyecto es la validación de especies de café, comprobar científica y tecnológicamente que funcionen y luego poder replicar esta experiencia a lo largo de la provincia», indicó. Los tres sitios de ensayo permitirán comparar resultados entre distintas zonas y construir información técnica para futuras decisiones productivas.

Uno de los ejes del programa es la integración del café en sistemas agroforestales, combinándolo con especies arbóreas y otras producciones. «Queremos aprovechar todo lo que pueden dar esos sistemas agroforestales, incorporar alternativas para que el productor tenga ingresos a corto, mediano y largo plazo y también cuidar el ambiente», explicó Suárez.

La elección de los sitios responde a criterios precisos. En Eldorado, la Facultad de Ciencias Forestales aportará laboratorios y espacios de investigación. Pozo Azul, en tanto, presenta condiciones climáticas similares a las de Pato Branco, en el sur de Brasil, donde también se desarrollan ensayos paralelos.

Desde el Instituto de Desarrollo Rural de Paraná, la ingeniera agrónoma Norma Kiyota aportó el contexto global del proyecto. Explicó que el cambio climático está desplazando las zonas tradicionales de producción cafetera hacia regiones con temperaturas más moderadas. «El café pierde calidad en temperaturas extremas, tanto en el frío como en el calor. La temperatura ideal ronda los 23 grados», precisó.

Kiyota destacó que los principales países productores de cafés especiales ya trabajan bajo sombra. «Colombia, Vietnam o la India trabajan con producción de calidad en sistemas agroforestales. Nosotros estamos trayendo esas investigaciones y las cultivares que ya fueron validadas en Brasil para probarlas aquí», afirmó.

Las variedades seleccionadas combinarán resistencia a enfermedades con atributos de calidad. La investigadora señaló que el perfil del café puede variar según el territorio, lo que abriría la posibilidad de productos diferenciados por zona. «El café es como el vino. El que se produzca en Puerto Iguazú será distinto al de Pozo Azul o al de Eldorado», sostuvo.

El proyecto no se limita a la producción primaria. Los equipos ya trabajan en una visión integral que incluye el secado, la torrefacción y la elaboración de productos con valor agregado dentro de la provincia. «El objetivo hoy es garantizar que la producción sea efectiva y de calidad, pero a futuro se proyecta trabajar toda la cadena productiva», dijo Suárez. Kiyota coincidió: «Vamos a trabajar la secación, la torrefacción y la calidad para lograr un producto de alta calidad».

La cooperación binacional se apoya en una historia de trabajo conjunto entre las instituciones participantes, que ya venían colaborando en agroecología y producción sustentable. «Tenemos la misma misión: buscar alternativas para los agricultores familiares», resumió Kiyota, destacando que tanto el sudoeste de Paraná como Misiones se caracterizan por explotaciones de pequeña escala donde la diversificación es clave para el arraigo rural.

Con informacion de Misiones Online.