El fútbol de ascenso posadeño tuvo una jornada para el recuerdo en Candelaria. Argentinos Juniors de Posadas se consagró campeón del Torneo Apertura de la Primera B al vencer por 3 a 1 a Bonpland en la final, y en la misma tarde su equipo de Reserva también se quedó con el título al superar a Itatí. Un doblete histórico para el club de la comunidad de Villa Cabello.
El presidente de la institución, Francisco Galván, valoró la doble consagración y destacó el trabajo del entrenador Pedro Alfredo Martínez y su colaborador Carlitos Branford. También señaló que el club atraviesa un proceso de reordenamiento tras el golpe que significó la pandemia para las entidades barriales: explicó que estuvieron muy mal después de ese período y que recién ahora están reorganizándose.
El predio ubicado en el acceso al Sanatorio Baliña funciona como semillero de jugadores que aspiran al profesionalismo, siguiendo el ejemplo de futbolistas como Jainikoski, surgido de las canchas posadeñas y con presencia en la Selección Argentina. Pero Galván fue directo sobre la brecha que separa a esos jóvenes de los clubes capitalinos.
Una de las diferencias más concretas está en la infraestructura y la frecuencia de entrenamiento. Según el dirigente: «Nosotros tenemos un gran problema acá en Misiones porque lamentablemente carecemos de infraestructura. Acá se entrena tres veces a la semana, no es como en Buenos Aires que vos vas, entrenás a las tres de la tarde, tocás el silbato y tenés veinte jugadores de tal categoría».
Pero para Galván el obstáculo más difícil de superar no es técnico sino emocional. «Son pocos los chicos que aguantan el estar lejos de la familia, les cuesta un montón. Yo he estado en una pensión y sé cómo se manejan. A veces los padres no tienen para el pasaje para ir a ver a su chico, entonces eso hace que por más que el chico sea bueno a veces le sea sumamente difícil soportar esa soledad en Buenos Aires», afirmó.
A eso se suma, según el presidente de Argentinos, un argumento que los coordinadores metropolitanos suelen usar para descartar a los juveniles del interior cuando compiten en igualdad de condiciones con los locales: «El versito de siempre de Buenos Aires es ‘te falta físico’. Lamentablemente nosotros acá carecemos de infraestructura, no podemos darle la alimentación adecuada a los chicos y llevarlos a Buenos Aires en igualdad de condiciones en la competencia».
Con los dos títulos del Apertura conseguidos, el club ya tiene la vista puesta en el Torneo Clausura, donde buscará pelear por el ascenso a la categoría intermedia, sin abandonar el trabajo formativo que sostiene a las categorías infantiles, el fútbol femenino y el futsal.
Con informacion de Misiones Online.