La muerte de un cachorro de seis meses atacado por varios perros en el barrio Itaembé Miní generó una nueva ola de preocupación entre vecinos de Posadas. Según denunciaron residentes de la zona, el episodio no sería aislado: desde hace meses se repiten situaciones similares, con mascotas muertas, personas mordidas y un clima de temor generalizado.
Para entender qué ocurre en este tipo de situaciones, la médica veterinaria Erika Jensen (MP-219) señaló que el punto de partida es siempre la responsabilidad de los tutores. «Nuestros animales no pueden estar deambulando por la calle. Tenemos que ser responsables de sus actos y tenerlos dentro de nuestra propiedad para evitar estos accidentes, que realmente son situaciones terribles y evitables», afirmó.
Jensen explicó que los perros tienen una organización social jerárquica que puede derivar en acciones grupales. «Muchas veces, si hay un alfa, ese actúa y los demás lo acompañan. Es un acto en manada. En este caso, fue lo que pasó», describió. La profesional recordó además que existe una ordenanza municipal que prohíbe la presencia de animales de compañía sueltos en la vía pública.
La veterinaria subrayó que la prevención comienza en la crianza temprana. El período clave para trabajar la socialización va desde las tres semanas hasta los tres meses de vida, etapa en la que el animal debe tener contacto con su entorno familiar y distintos estímulos. «Un animal bien socializado no ataca a otro perro, no ataca a otro gato, no ataca a una persona», sostuvo.
Otro aspecto que Jensen destacó es la importancia de estar atentos a señales de alerta antes de que ocurra un ataque grave. Según explicó, en la mayoría de los casos previos al episodio ya hubo indicios: el animal gruñía, no se podía pasar por determinada vereda, había lastimado a algún vecino o a otra mascota. «Ante estas situaciones hay que actuar», remarcó.
Como primera medida, recomendó hablar con el dueño del animal para que asuma su responsabilidad. Si no hay respuesta, consideró necesario acudir a las autoridades correspondientes.
En cuanto a los hogares con varios perros o animales con conductas problemáticas, la veterinaria indicó que los conflictos deben atenderse cuanto antes. «Cuando hay agresiones, gruñidos entre dos o tres perros que tenemos, o alguna mordida eventual, ahí hay que acudir al médico veterinario de cabecera para ver cómo seguir, porque ya hay un conflicto jerárquico», explicó. También advirtió que los problemas de conducta que no se tratan desde cachorros tienden a agravarse con el tiempo.
Como recomendaciones concretas, Jensen insistió en que los animales deben permanecer dentro de la propiedad y, al salir, hacerlo siempre con collar y correa. Los tratamientos posibles incluyen modificación conductual, medicación o esterilización, según el caso. «Dependemos mucho del compromiso de los tutores. Es fundamental en el tratamiento comportamental», concluyó.
Con informacion de Misiones Online.