Biofábrica Misiones cerró el primer tramo del año con números positivos. Su presidente, Federico Miravet, atribuyó ese resultado a una política de optimización de recursos y al fortalecimiento del trabajo científico que lleva adelante el equipo de la empresa estatal.
Miravet asumió la conducción en enero con el mandato del Gobierno provincial de mejorar la eficiencia sin resignar inversión tecnológica. «Para nosotros el balance positivo no se limita únicamente a una cuestión financiera, sino también a una respuesta política muy importante», señaló en diálogo con Canal Doce. El objetivo, según remarcó, fue demostrar que «la biotecnología puede dar ganancias».
El funcionario subrayó el rol central del personal especializado en los resultados obtenidos. «Nosotros somos conscientes de la eficiencia que hay acá producto del recurso humano», afirmó, y destacó la labor de biólogas, genetistas y doctores que trabajan en los laboratorios de cultivo in vitro, bioinsumos y vivero tecnológico.
Miravet también enmarcó los logros actuales en una visión de largo plazo. «Cuando se creó la Biofábrica se pensó en políticas de corto, mediano y largo plazo y hoy estamos cumpliendo una política de largo plazo», expresó.
En el plano productivo, la empresa completó la entrega de 100 mil plantines de menta piperita a productores de Campo Viera y El Soberbio. Una parte de esa producción tendrá destino de exportación hacia Croacia, lo que representa un paso concreto en la proyección internacional de la empresa.
Miravet describió a Biofábrica como un puente entre el laboratorio y el campo: los productores acceden a herramientas de investigación y desarrollo sin necesidad de afrontar inversiones propias en infraestructura científica. «Somos un centro de referencia hoy acá en la región», concluyó.