Biofábrica Misiones incorporó a su oferta plantines seleccionados de stevia, presentándola como una alternativa de alto valor para las chacras de la provincia. Los ejemplares disponibles se despachan en formato rocambol, con cien unidades por bulto, lo que simplifica el transporte y el manejo en el lote.
Según informó la empresa, con un manejo adecuado los productores pueden obtener en promedio cuatro mil kilos de hoja seca por hectárea al año, distribuidos en dos cortes anuales. Ensayos realizados en lotes de Dos de Mayo confirmaron la buena adaptación de los materiales producidos por Biofábrica.
Una de las ventajas señaladas es que el secado de la hoja puede hacerse en secaderos tradicionales, incluso en los mismos que se usan para la yerba mate, lo que evita inversiones adicionales en infraestructura y facilita la incorporación del cultivo a las explotaciones existentes.
Desde la empresa explicaron que el cultivo responde bien a la fertilización orgánica y al manejo integrado. A partir del segundo año, los rebrotes permiten sostener la productividad con aplicaciones foliares periódicas.
La densidad de plantación recomendada va de 25.000 a 50.000 plantas por hectárea, con distancias de entre 40 y 50 centímetros entre plantas y de 1 a 1,20 metros entre líneas. Para la fertilización de base se sugiere el uso de triple quince, con 500 kilos por hectárea aplicados en dos etapas: al momento de la implantación y a los 25 días del trasplante.
En suelos con pH inferior a seis, la empresa recomienda encalar con una dosis de referencia de dos mil kilos por hectárea. La incorporación de materia orgánica también mejora la estructura del suelo y los rendimientos.
El control de malezas puede realizarse mediante carpidas, mecánico o con mulching vegetal. Las plagas de mayor ocurrencia en stevia son cochinillas y ácaros, para cuyo manejo se sugieren insecticidas orgánicos acompañados de recorridas periódicas para detección temprana.