La Agencia Misionera de Innovación avanza en investigaciones para ofrecer soluciones a problemas sanitarios en distintos cultivos de la provincia, en articulación con la Biofábrica Misiones. El eje del trabajo es traducir el conocimiento científico en herramientas concretas que lleguen a los productores.
Natalia López, investigadora de la Agencia, explicó que el objetivo es generar alternativas para el manejo y control de plagas adaptadas a las condiciones locales. Uno de los desafíos centrales, según señaló, es lograr que los desarrollos no queden en el laboratorio sino que alcancen efectivamente el campo.
Entre los proyectos más avanzados se destaca un biocontrolador basado en el hongo Beauveria Bassiana, desarrollado con cepas propias de la región. López detalló que estos organismos tienen ventajas frente a productos importados porque, al estar adaptados al clima y al suelo local, resultan «más eficaces que aquellos insecticidas sintéticos importados». Las evaluaciones realizadas arrojaron niveles de efectividad de entre el 95 y el 100 por ciento en determinadas plagas de cultivos hortícolas.
Los bioinsumos que se producen en la provincia se elaboran a partir de microorganismos y extractos vegetales. Su formulación apunta a actuar sobre las especies consideradas plagas sin dañar organismos benéficos ni alterar el equilibrio ambiental, lo que permite compatibilizar la producción con la conservación de la biodiversidad.
López subrayó que el valor de estas herramientas no pasa únicamente por su origen natural, sino también por ser alternativas eficientes: pueden reducir costos, mejorar la calidad de los productos y disminuir los riesgos asociados al uso de agroquímicos convencionales.
Como desafío pendiente, la investigadora identificó la necesidad de escalar la producción. Para eso consideró fundamental «fortalecer la infraestructura, las validaciones a campo y las inversiones necesarias que permitan transformar los desarrollos científicos en herramientas disponibles para las chacras».