El cáncer de próstata es el tumor maligno más frecuente en los hombres, tanto en Argentina como en el resto del mundo, y una de las principales causas de mortalidad oncológica masculina. Así lo recordó el médico urólogo Marcelo Cabaña en una entrevista con FM de las Misiones, en el marco del Día Mundial de la Próstata.
Uno de los aspectos más peligrosos de esta enfermedad es su silencio. Cabaña explicó que en las etapas iniciales el tumor prácticamente no genera señales, lo que convierte a los estudios periódicos en la única herramienta real de detección precoz. «Por lo general, este tumor es muy silente, de muy lenta evolución y en las primeras etapas no da síntomas», afirmó.
El especialista relató que muchos pacientes reciben el diagnóstico sin haber notado ninguna molestia previa. «Hasta cuando le decimos al paciente que tiene un cáncer de próstata, el paciente te dice ‘yo no tuve ningún síntoma'», señaló. Cuando aparecen dificultades urinarias o dolores, advirtió, la enfermedad habitualmente lleva ya varios años de evolución.
El análisis de sangre que mide el antígeno prostático específico —conocido como PSA— es la principal herramienta de alerta temprana. «Con un simple análisis de sangre podemos tener muchísima información y prevenir esta enfermedad», remarcó Cabaña.
En cuanto a los factores de riesgo, la edad es el elemento central. Las guías médicas recomiendan iniciar los controles a partir de los 50 años, pero el urólogo consideró conveniente adelantarlos a los 40 en hombres con antecedentes familiares de primer grado. «Los hombres que tienen antecedente en la familia deberían hacerse controles ya a partir de los 40 años», indicó.
Respecto de los avances tecnológicos, Cabaña destacó la incorporación de la resonancia magnética prostática como herramienta de diagnóstico antes de realizar una biopsia. «Hoy contamos con nuevas tecnologías como una resonancia magnética de próstata, que te da mucha más información como para tener una sospecha de un tumor», explicó. También mencionó la cirugía robótica con el sistema Da Vinci como el estándar actual en el tratamiento quirúrgico, por permitir intervenciones menos invasivas y reducir secuelas vinculadas a la continencia urinaria y la función sexual.
El especialista también valoró un cambio cultural que observa en su práctica: las nuevas generaciones muestran una actitud más abierta hacia la consulta urológica. «El hombre suele ser muy pudoroso y generalmente tiene siempre ese miedo de ir al médico y sobre todo al urólogo», reconoció, aunque destacó que cada vez más pacientes realizan chequeos anuales de manera preventiva, sin esperar síntomas.
Sobre posibles causas virales, Cabaña aclaró que no existen evidencias que vinculen al cáncer de próstata con virus específicos, como sí ocurre con el HPV en el cáncer de cuello uterino. La carga genética y el envejecimiento siguen siendo los factores determinantes.
Con informacion de Primera Edicion.