Entre el 22 y el 29 de agosto, estudiantes de la Tecnicatura Superior en Movilidad y Seguridad Vial llevaron adelante un relevamiento sobre el comportamiento de conductores en Posadas y Garupá. A través de una metodología de observación pasiva —sin intervenir ni interactuar con los conductores— registraron datos de 1.068 vehículos detenidos en primera línea en esquinas con semáforo: 582 automóviles y 486 motocicletas.
El docente e investigador Darío Díaz, quien acompañó el trabajo, explicó en FM 89.3 Santa María de las Misiones que los alumnos utilizaron una aplicación en sus celulares para registrar las distintas conductas: uso del cinturón de seguridad y casco, respeto de semáforos, uso de luces y factores de distracción.
Uno de los datos más alentadores fue el uso del casco. De las 484 motos observadas, 479 llevaban casco, lo que representa cerca del 99%. Según Díaz, no se registraron diferencias por sexo ni por edad en este punto.
Distinta fue la situación con el cinturón de seguridad en los automóviles: solo el 70% de los conductores lo llevaba puesto, lo que implica que tres de cada diez circulaban sin ese elemento de protección. Las mujeres mostraron una tasa de uso más alta, cercana al 80%, frente al 70% de los varones. Los mayores de 60 años fueron el grupo etario con mayor cumplimiento.
Entre los acompañantes, el panorama fue peor. «Vimos que solo el 60% tenía puesto el cinturón en el acompañante, es decir, cuatro de cada 10 no tenían puesto», señaló Díaz.
Otro dato que el investigador destacó como preocupante fue el transporte de menores: de los 21 vehículos que llevaban niños, solo uno contaba con el Sistema de Retención Infantil (SRI) correspondiente.
En cuanto a las distracciones, el celular fue el factor predominante. Se registró su uso en el 21% de los automóviles y en el 13% de las motos mientras esperaban en el semáforo. Díaz precisó que «el celular explica siete de cada 10 veces» las situaciones de distracción relevadas. Le siguió en frecuencia comer o beber dentro del vehículo, con 25 casos en automóviles (4,8%), y en menor medida fumar o acomodarse.
El grupo etario con más conductas distractivas fue el de conductores de entre 25 y 39 años: en automóviles alcanzaron un 32,2% de distracción, y en motos un 11,5%. Al comparar tipos de vehículo, los conductores de camionetas mostraron mayor proporción de distracciones que los de autos: 31% frente a 18%.
Respecto al respeto de los semáforos, los automovilistas tuvieron un cumplimiento elevado: el 93,2% respetó la señal. En cambio, en motos «vimos que casi el 20% no respetó el semáforo», es decir, cruzó en rojo, lo que Díaz señaló como una de las principales alertas del estudio dado el nivel de vulnerabilidad de quienes circulan en ese tipo de vehículo.
En materia de luces, el relevamiento detectó que «uno de cada tres vehículos observados circulaba sin las luces encendidas», proporción similar entre autos y motos. Los vehículos de menos de diez años mostraron mayor cumplimiento en este punto.
Díaz aclaró que los resultados deben tomarse como una primera aproximación y no como una representación estadística de toda la población conductora de ambas ciudades. Las observaciones se realizaron en seis esquinas —tres por ciudad— y participaron menos de 20 alumnos en el marco de sus prácticas profesionalizantes. «No es una muestra que podamos inferir de toda la población», aclaró.
El trabajo tuvo además un componente pedagógico, ya que permitió a los estudiantes de la cátedra de Estadística trasladar los conocimientos teóricos a la práctica en la vía pública.
Con informacion de Primera Edicion.