La combinación de calor, viento intenso y vegetación reseca por las heladas de principios de julio generó un pico de incendios de malezas en Misiones. En solo cinco días, del miércoles 15 al domingo 19 de julio, las divisiones de Bomberos de la Policía provincial registraron entre ocho y nueve intervenciones diarias, principalmente en la franja que va desde el centro hasta el sur de la provincia.
El director de Bomberos, comisario general Daniel Espíndola, explicó el escenario en Radio Up: «Desde el día de la fecha 15 hasta el día de ayer, hemos tenido alrededor de 8 o 9 salidas diarias como promedio en todo lo que es la provincia, desde la zona media de la provincia, la mitad, hasta la zona sur».
Uno de los operativos más exigentes se desarrolló durante la noche del sábado en el barrio Santa Helena, donde el fuego avanzó hacia un complejo habitacional. «Cuando llegan al lugar lo que primero se hizo fue solicitar apoyo a las otras divisiones en virtud de que venía hacia el complejo habitacional. Pero acá hay que resaltar el fuerte viento que en ese momento había», relató Espíndola. Las tareas se extendieron hasta cerca de las 8 de la mañana.
En simultáneo, otro foco se declaró en la zona oeste de Posadas, cerca del hipódromo de Itaembé Guazú. Efectivos de las divisiones Zona Sur, Centro, Oeste y San Isidro trabajaron en el lugar hasta aproximadamente las 7 de la mañana para sofocar las llamas.
El comisario general atribuyó la rápida propagación a la sequedad acumulada tras las reiteradas heladas de julio: «Todo lo que es maleza, pasto, pastura, capuera, como decimos los misioneros, está totalmente seco en virtud de las grandes heladas que hemos tenido en esta época estival de invierno. Y que eso ayudado con el viento, rápidamente se propagó».
Espíndola señaló que, si bien los incendios de pastizales son frecuentes en invierno, la intensidad del viento elevó la peligrosidad por encima de lo habitual: «Nosotros siempre tenemos una estadística en nuestras bases de datos donde suele ocurrir que se trabaja en época de invierno, justamente en campo y malezas, pero no con esta acción del viento, que es un elemento y un condimento que eleva la peligrosidad».
El Ministerio de Ecología ubicó el índice provincial de peligrosidad en color amarillo, considerado alto. Si bien las lluvias de la última noche redujeron parcialmente el riesgo, el funcionario advirtió que la situación podría revertirse: «Esta condición de lluvia que ha caído ha aminorado en pequeña escala, pero si no tenemos más lluvia, vamos a estar en el mismo nivel de índice de peligrosidad de incendio y por eso insto a la población a que no realice ningún tipo de quema».
Espíndola recordó que desde el 1° de enero rige en la provincia una prohibición de quemas de cualquier tipo, en el marco de la emergencia ambiental: «Cuando hablamos todo tipo de quema no se puede quemar basura, pasto, nada por el estilo, en virtud de que estamos en emergencia».
Todavía está por determinarse si los incendios registrados tuvieron origen en acciones humanas. En caso de identificarse responsables, las actuaciones se remiten al juzgado de turno y al Ministerio de Ecología para la aplicación de sanciones.
Ante cualquier indicio de humo, incluso sin llamas visibles, Espíndola pidió a los vecinos comunicarse de inmediato al 911, desde donde se deriva el aviso a la división de Bomberos más cercana.
Con informacion de Misiones Online.