El Centro de Economía Política Argentina (CEPA) publicó este martes un informe sobre el complejo yerbatero con datos a marzo de 2026 que enciende nuevas alarmas sobre la situación de los pequeños productores. Según el documento, el primer trimestre del año representó «el peor momento desde 2019» en la relación entre el precio recibido en origen y el valor final en góndola.
De acuerdo con el análisis, en marzo de 2026 el precio máximo pagado al productor por kilogramo de hoja verde fue de 220 pesos, un 27,9% menos que en mayo de 2025. Al mismo tiempo, el kilo de yerba en góndola rondó los 5.024 pesos. Esa brecha implica, según CEPA, que el productor apenas captura el 13,1% del precio de venta final.
El contraste es aún más pronunciado cuando se considera el costo de producción. El INYM estimó en octubre de 2025 que producir un kilo de hoja verde demanda al menos 424 pesos, sin contemplar impuestos ni rentabilidad. «Con el último precio máximo alcanzado en marzo de 2026, la pérdida que tienen los productores es de mínima de 204 pesos por kilo», señaló el informe.
A la caída del precio se suma, según CEPA, un esquema de cobro que se extiende cada vez más en el tiempo: los productores reciben solo la mitad del monto al momento de la venta y el resto en cuotas a 30, 60, 90 y hasta 120 días, en un contexto donde además aumentaron los cheques rechazados.
El trabajo apunta al DNU 70/2023 firmado por el presidente Javier Milei como uno de los factores agravantes de la crisis, ya que, según sostiene el documento, esa norma eliminó facultades regulatorias del INYM vinculadas a la fijación de precios y al equilibrio de la oferta. Para CEPA, la desregulación favoreció la concentración empresaria: los diez principales operadores concentran el 74% de la producción industrial y las tres firmas líderes explican el 46% del mercado. «El eslabón intermedio consolida su posición a costa del productor primario», afirmó el informe.
En cuanto a los volúmenes, durante 2025 se procesaron 889,3 millones de kilogramos de hoja verde, una caída del 9,9% respecto de 2024, aunque por encima de los niveles de 2021. En el primer trimestre de 2026 se registró una recuperación interanual del 24,3%, aunque el volumen permaneció muy por debajo del pico de 2024.
El consumo interno cayó un 2,1% interanual entre enero y marzo de 2026, mientras que las exportaciones crecieron un 3,4% en el mismo período. Siria sigue siendo el principal destino de la yerba mate argentina, seguida por Chile, España y Estados Unidos. Las importaciones de yerba molida proveniente de Brasil y Paraguay aumentaron, aunque CEPA aclaró que todavía no representan «un grave problema» frente a la crisis de precios que afecta a los productores.
Otro punto destacado en el documento es el creciente éxodo de trabajadores desde Misiones hacia Brasil. Según el informe, el fenómeno ya no se limita a los tareferos sino que incluye también a albañiles, camioneros, mecánicos y trabajadores de distintos rubros. «El riesgo de escasez de mano de obra en próximas cosechas comienza a aparecer como una amenaza adicional para la sustentabilidad del sector», alertó el trabajo.
Finalmente, CEPA cuestionó el recorte de 1.705 millones de pesos al Programa de Impulso al Desarrollo de las Economías Regionales (IDER), dispuesto por la Nación mediante la Decisión Administrativa 20/2026. Según el análisis, esa reducción elimina una herramienta central de financiamiento para pequeños productores y cooperativas en un momento de fuerte fragilidad económica.
Con informacion de Primera Edicion.