Cerro Corá vivió un 9 de Julio diferente. Lo que comenzó con el desfile y el acto oficial —al que asistieron el gobernador Hugo Passalacqua y su gabinete— se extendió durante horas en once postas culturales diseminadas por el municipio, en una propuesta impulsada por la Secretaría de Estado de Cultura bajo el nombre de Patios Culturales. El cierre de la jornada llegó con un homenaje: el poeta, compositor y cantor Félix Armando Chávez fue designado padrino de esta primera edición.
La iniciativa reunió a vecinos, emprendedores y productores locales que abrieron sus espacios para ofrecer gastronomía típica, artesanías, música en vivo, recorridos patrimoniales y experiencias rurales. El intendente Diego Argentino Pedrozo señaló que organizar un acto central provincial fue un gran desafío para el municipio y para los propios cerrocoreños, y destacó el impulso económico que representó para el pueblo.
El secretario de Cultura Joselo Schuap recorrió los escenarios a lo largo del día y hasta tomó la guitarra en alguno de los espacios. Remarcó que cuando la cultura se activa, se activa toda la industria que la rodea, generando trabajo y recursos dentro de la comunidad. Anunció además que, en conjunto con la UNaM, se está desarrollando una prueba piloto para medir cuánto se multiplica cada peso invertido en este tipo de proyectos, con el objetivo de cuantificar el ingreso real que genera la cultura cuando una actividad de esta envergadura toma un pueblo entero.
También participaron los subsecretarios Ernesto Lozina y Laura Lagable, los directores zonales Lucía Mikitiuk, Flor Monges y Lorena Aguilar, e intendentes de localidades vecinas como Celia Smiak de Almafuerte, Silvia Estigarribia de Profundidad y Miguel Ángel Benitez de Fachinal, además de referentes de Oberá, Eldorado y San Javier.
El mapa sonoro y gastronómico se desplegó por distintos puntos del municipio. En la Plaza San Martín, un espacio de feriantes se combinó con los emprendimientos Granja del Cerro y Granja Pajarito, este último de una familia del Paraje La Invernada. Ofrecieron lechón, chivito, cordero y novillo a la estaca —más de 150 kilos que se agotaron en menos de una hora— y alfajores artesanales elaborados por la hija menor de la familia. La Plaza Leopoldo Petersen fue el espacio para las infancias, con juegos, escenario y puestos de las familias Mariño, Rivera y El Puesto.
En la intersección de la Ruta Provincial N°3 funcionó el espacio Misionero y Guaraní, con gastronomía a cargo de un emprendimiento de San Ignacio que sirvió chorizos a la pomarola, sándwiches de bondiola y empanadas, junto a productos artesanales de distintos puntos de la provincia. La posta Lo de Marta agotó sus veinte docenas de empanadas antes del mediodía y recibió pedidos de contacto de comensales que querían volver para eventos privados.
Más alejadas del centro, la Estancia Paraíso ofreció recorrido guiado por su antigua casona y espacio literario; la chacra La Josefina en el Paraje La Invernada convocó familias con propuesta gastronómica, juegos y animales de granja; y la ecoaldea La Espiral recibió al público vespertino en su gran espacio verde. Durante la jornada también se distribuyeron más de 600 porciones de locro gratuito en el salón comunitario.
Por los escenarios pasaron Los Caballeros del Taragüí, La Melchora, Pablo Monje, La Cambacita y sus cunumies, Chamamé Chamigo, Hermanos Leguizamón, Che Roga, Johnny Mombage, Ezequiel Garrido, Los Encina, Son Guarán, Son Santa María, Susana Moreno, Guillermo O’Connor, Estación 13 y Líder Sound, entre otros. El Ballet de la Escuela de Danzas de la Provincia animó el acto central y luego recorrió los distintos espacios.
Pasadas las 16 horas, los actos se centralizaron en Plaza San Martín para el homenaje principal. Félix Armando Chávez, nacido en Concepción de la Sierra y con más de 70 años de trayectoria en el chamamé, fue nombrado padrino de la primera edición de Patios Culturales. Es autor de piezas que se convirtieron en clásicos del género, como María Elena, Tacuaral Solitario, Tarefero de mis Pagos y Alma de Urunday, y padre del recordado cantor Gabino Chávez.
Al caer la tarde, Cerro Corá fue cerrando sus patios. La localidad de dos mil habitantes había recibido una afluencia de visitantes inusual para su escala, y la jornada dejó una lista de aspectos por mejorar, pero también la demostración de que la gestión comunitaria puede alcanzar metas que exceden los recursos habituales de un municipio pequeño.
Con informacion de Misiones Online.