Cerró Dass en Eldorado: 150 trabajadores dejaron la planta tras casi dos décadas de historia industrial

El viernes 17 de julio de 2026 quedará en la memoria de Eldorado. Poco después de las 15 horas, los primeros trabajadores comenzaron a retirarse de la planta de Dass antes del horario habitual, entre abrazos, fotos y una mezcla de tristeza y alivio. A las 16, con el cierre del único turno que seguía operando, se consumó el final definitivo de la fábrica.

Fueron 150 los empleados que desvincularon su relación laboral con la empresa ese día, según confirmó Gustavo Melgarejo, secretario general del Sindicato del Calzado. Durante la jornada se realizó un almuerzo de despedida, una charla entre directivos y trabajadores, y la entrega de pequeños presentes. Cada empleado también se llevó un par de zapatillas como recuerdo.

Uno de los trabajadores destacó que la empresa cumplió con sus obligaciones. «Todos estamos mucho más tranquilos porque la empresa respondió como correspondía. Sabíamos que este final iba a llegar. Algunos ya están pensando en proyectos personales, otros prefieren descansar un tiempo antes de decidir qué hacer», señaló. También reconoció que el peso emocional del cierre todavía no terminó de asentarse: «Creo que recién en los próximos días vamos a tomar verdadera dimensión de todo esto».

Dass abonó la totalidad de las indemnizaciones correspondientes, lo que además habilita a los trabajadores a acceder al seguro por desempleo. Melgarejo resumió el clima de la despedida: «Hubo agradecimientos de todos lados. Mucha tristeza. Entre compañeros se abrazaron y así terminó todo».

El sindicalista también transmitió un dato que deja abierta una mínima expectativa: la empresa manifestó que, si en algún momento retoma la producción en Eldorado, convocaría nuevamente a quienes hoy quedaron desvinculados. Por el momento, Dass no tiene intención de vender el predio ni las maquinarias.

La planta llegó a Eldorado en 2007 y en sus mejores años llegó a emplear alrededor de 1.500 personas, produciendo cerca de 22.000 pares diarios para marcas internacionales como Nike, Adidas, Fila, Umbro y Asics. Su historia acompañó los vaivenes económicos del país: hubo etapas de expansión bajo políticas de protección industrial y otras marcadas por la caída del consumo, dificultades para importar insumos y una mayor apertura comercial que favoreció al calzado importado frente a la producción local. Con los años, la actividad fue reduciéndose hasta los 150 empleados con los que llegó a su fin.

El impacto del cierre no se limita a quienes trabajaban dentro de la planta. La Cámara de Comercio, Industria, Turismo, Producción y Servicios de Eldorado (CACIEL) ya había advertido sobre este escenario: durante años, los salarios de Dass sostuvieron una parte considerable del movimiento económico de la ciudad. Cada quincena y cada fin de mes ese dinero circulaba en el comercio local, y su desaparición se traducirá en menos consumo en servicios y distintos rubros comerciales.

En una ciudad fronteriza que desde hace años compite comercialmente con Brasil y Paraguay, la reducción del poder adquisitivo de cientos de familias representa una preocupación adicional para todo el sector. El verdadero desafío para Eldorado comienza ahora, con la tarea de afrontar el vacío que deja uno de sus principales motores industriales.

Con informacion de Primera Edicion.