El deterioro del poder adquisitivo golpea con fuerza en Misiones, particularmente en comercio, construcción y forestoindustria, los sectores que más empleo formal privado generan en la provincia. Así lo reflejan los últimos informes de la Secretaría de Trabajo de la Nación, relevamientos de consultoras privadas y los acuerdos paritarios firmados durante el primer cuatrimestre de 2026.
Los datos son elocuentes: la amplia mayoría de los gremios terminó por debajo del Índice de Precios al Consumidor (IPC), pese a las rondas de negociación y los bonos compensatorios acordados. Solo tres convenios lograron cerrar el último año con mejoras reales frente a la inflación: aceiteros, encargados de edificios y transporte automotor. Todos los demás sectores quedaron en terreno negativo.
El comercio es el rubro con mayor cantidad de trabajadores registrados en Misiones. Supermercados, mayoristas, tiendas y distribuidoras sostienen miles de puestos en toda la provincia, pero el sector acumuló una de las pérdidas más pronunciadas. Según un relevamiento de la consultora Audemus, los trabajadores mercantiles nucleados en FAECyS sufrieron una caída real del 7,7% en el primer cuatrimestre de 2026. Si la comparación se extiende a noviembre de 2023, el retroceso trepa al 17,2%. El último acuerdo del gremio contempló aumentos escalonados del 5% entre abril y junio más un bono extraordinario de $120.000, montos que, según economistas y consultoras, siguen por debajo de la inflación proyectada.
En la construcción, los trabajadores de la UOCRA acumularon una caída real del 0,1% en el mismo período y permanecen un 3% por debajo de los niveles salariales de noviembre de 2023. El sector enfrenta además una desaceleración de la obra pública nacional y un freno en proyectos privados, lo que redujo el margen de negociación gremial. Aun así, el sindicato cerró recientemente un incremento acumulativo del 7,7% para el período marzo-mayo, con bonos no remunerativos incluidos.
La forestoindustria, pilar histórico de la economía misionera especialmente en el Alto Paraná y la zona centro, también aparece en terreno negativo. El informe no discrimina específicamente cuál de los gremios madereros, pero el sector registra una pérdida de poder adquisitivo cercana al 7%. Aserraderos, carpinterías, fábricas de muebles y plantas de procesamiento enfrentan en simultáneo caída de demanda, aumento de costos y deterioro salarial.
El panorama general no es mejor. Según datos del INDEC, los salarios formales crecieron 3% en marzo, mientras la inflación fue de 3,4%. La Secretaría de Trabajo informó que el salario promedio de los principales convenios colectivos cayó 0,5% en términos reales durante ese mes y acumula una retracción interanual del 5%.
El Gobierno nacional mantiene una pauta cercana al 2% mensual para homologar acuerdos paritarios, mientras los sindicatos presionan por incrementos mayores. Desde CP Consultora señalaron que muchas negociaciones incorporaron sumas fijas compensatorias para amortiguar el deterioro, aunque sin revertir la tendencia a la baja.
Desde el sector sindical advierten que la combinación de inflación, caída de actividad y despidos debilita cada vez más a las paritarias como herramienta de recuperación. En Misiones, donde comercio, construcción y madera son motores centrales del mercado laboral, el impacto ya se traslada al consumo y a la actividad económica de numerosas localidades.
Con informacion de Primera Edicion.