Con fibra óptica y satélites, Misiones Conectada busca llegar a escuelas, salud y zonas rurales

La Ley Misiones Conectada, reglamentada el miércoles 26 de agosto, establece un marco regulatorio para expandir el acceso a Internet y reducir las brechas digitales, con foco en localidades del interior y zonas rurales donde la geografía dificulta el tendido de fibra óptica.

El vicepresidente de Marandú Comunicaciones, Rolando Roa, habló sobre la medida en una entrevista con LT17 Radio Provincia y señaló que la normativa no se superpone con las tareas de la empresa sino que las complementa. «Desde Marandú celebramos esta iniciativa porque era necesario contar con un marco regulatorio para la conectividad. No hay una superposición con el trabajo que realiza la empresa, sino una herramienta que permitirá ampliar el alcance de las políticas de inclusión digital», afirmó.

Actualmente, Marandú dispone de 1.450 kilómetros de fibra óptica tendidos principalmente a lo largo de las rutas nacionales 12 y 14, infraestructura que sostiene la conectividad de 1.800 escuelas en distintos puntos de la provincia. En las áreas más alejadas, la empresa suma además 60 antenas satelitales instaladas en su mayoría en establecimientos educativos.

Roa explicó que esa combinación de tecnologías es la que permite llevar Internet «hasta el último rincón de la provincia», en zonas que quedan fuera del alcance de la red de fibra.

La ley también apunta a garantizar conectividad en servicios esenciales: centros de salud, comisarías y dependencias provinciales. El funcionario detalló que un Centro de Atención Primaria de la Salud (CAPS), por ejemplo, necesita conexión permanente para cargar datos sanitarios y trabajar en red con el Ministerio de Salud Pública, mientras que el Registro de las Personas y organismos policiales requieren Internet para sostener trámites y sistemas en funcionamiento.

Roa también vinculó la ampliación de la conectividad con la situación de los estudiantes del interior. Señaló que durante este año varios jóvenes abandonaron carreras terciarias o universitarias y volvieron a sus localidades por no poder afrontar los costos de vivir fuera de sus hogares. En ese contexto, planteó que garantizar acceso a Internet en el interior puede ser una alternativa real para quienes estudian a distancia. «Les tenemos que generar una alternativa, las universidades ofrecen carreras bajo esta modalidad y la conectividad puede permitir que los estudiantes continúen su formación sin necesidad de trasladarse», concluyó.