Con frío y llovizna, el Instituto Santa María arrancó los ensayos de la Estudiantina 2026

La Estudiantina posadeña 2026 dio inicio a su etapa de preparación el viernes 19 de junio, con los primeros ensayos en los espacios habilitados por la Municipalidad y APES. El Instituto Santa María fue uno de los colegios que arrancó ese día, con banda y cuerpo de baile en marcha pese al frío y la llovizna que cayó sobre la ciudad.

Esta edición reunirá a 32 colegios y cerca de 5.000 estudiantes. Antes de las cuatro noches de calle en el cuarto tramo de la Costanera, están previstas dos pruebas piloto.

Uno de los integrantes de la banda del Santa María contó que el primer encuentro sirvió para arrancar con el himno institucional y poner en movimiento al grupo. «Venimos bien; en las primeras dos horas ya estamos practicando los chicos el himno del colegio», dijo. También destacó la presencia y la actitud del grupo pese al clima adverso: «Los chicos estuvieron impresionantes porque vinieron y le pusieron onda igual. Hacía frío, estaba muy nublado, caía un poco de agüita, pero se pusieron las pilas».

El trabajo, sin embargo, viene de mucho antes. Según explicó, la planificación de la propuesta musical comenzó en diciembre. «Pudimos meter una pausa gracias a habernos juntado más temprano, pero la planificación viene de hace mucho», señaló.

Guadalupe, directora del cuerpo de baile del instituto, atraviesa su segundo año al frente del grupo y describió el clima del primer ensayo con entusiasmo. «Estamos muy felices. Este año somos una cantidad de chicas y volver a lo que son los ensayos siempre nos pone muy emocionados, con un montón de ideas para ellas», expresó. Contó que el armado de la propuesta también arrancó a fines de 2025, tras conocerse los resultados de la edición anterior, y que las pasistas cumplen un rol clave en el proceso.

También destacó el valor del primer encuentro para conocer mejor al grupo: «Pudimos hablar con algunas, ver quiénes están en su primer año y quiénes ya están en el último. Todas están muy felices, con ganas de empezar a bordar y de que lleguen las pruebas piloto y las noches de calle».

Sonia, mamá asesora del colegio, subrayó el lugar central que ocupan las familias en todo el proceso. «Es una experiencia única. Es el segundo año en el que estoy acompañando como mamá asesora y estamos presentes en todo momento, también en las decisiones que ellos toman», afirmó.

El financiamiento de la participación depende de ventas colectivas entre los distintos rubros. «Empezamos con venta de pizzas y seguramente tendremos venta de chipas y arroz con pollo. Es la única manera para poder darles a los chicos todo lo que quieren poner en la calle», explicó. Ya comenzaron las averiguaciones de precios y la confección de parte de la indumentaria, aunque reconoció que este año los costos subieron, sobre todo en telas y plumas para el cuerpo de baile.

Aun así, el compromiso se mantiene. «Es complicado porque hace frío y ahora estamos bajo la llovizna, pero venimos predispuestos. Los chicos, tanto de banda como de cuerpo, vienen con todas las ganas y eso ayuda un montón para que todos estemos contentos y conformes», concluyó.

Con informacion de Misiones Online.