Con la llegada del frío, Bomberos de Misiones advierte sobre los riesgos eléctricos en los hogares

Dos incendios ocurridos en distintos barrios de Posadas en el lapso de un día encendieron las alarmas en la Dirección de Bomberos de la Policía de Misiones. El director del organismo, Daniel Espíndola, aprovechó para llamar a la prevención de cara al invierno, cuando el uso intensivo de artefactos de calefacción somete las instalaciones eléctricas domiciliarias a una mayor exigencia.

En declaraciones a FM 89.3 Santa María de las Misiones, Espíndola señaló que los registros nacionales muestran que una proporción significativa de los incendios en viviendas tiene origen eléctrico. «Se tiene registro a nivel nacional de que estos incidentes ocurren en gran parte por contingencias eléctricas. Por eso tenemos que prestar atención y realizar el mantenimiento debido en todo lo que es la red domiciliaria», sostuvo.

El funcionario explicó que la incorporación de nuevos electrodomésticos y equipos de calefacción va deteriorando progresivamente los conductores. «Compramos un microondas, una pava eléctrica, un caloventor, un convector, radiadores o aires acondicionados frío-calor. Todo eso va fatigando los conductores eléctricos», advirtió.

Recomendó que las instalaciones sean realizadas por personal capacitado y que los usuarios consulten las especificaciones técnicas de cada equipo antes de conectarlo. También instó a realizar controles periódicos, tanto en invierno como en verano, con especial atención al estado de las llaves termomagnéticas. «Las llaves termomagnéticas deben estar calculadas de acuerdo a la intensidad de corriente y al consumo que se tenga en el domicilio», precisó.

Espíndola también mencionó que en las investigaciones posteriores a los incendios es habitual encontrar conductores de calibre insuficiente. «Muchas veces encontramos conductores eléctricos muy delgados. En la zona de origen del incendio hallamos vestigios que permiten determinar que la contingencia eléctrica comenzó allí», indicó.

Otro foco de riesgo que abordó el director tiene que ver con las salamandras, cocinas a leña y otros sistemas de combustión. En esos casos, el peligro suele estar en la proximidad de las chimeneas a materiales inflamables. «Debemos tener en cuenta que la chimenea no esté en contacto con elementos combustibles, como las cabreadas de madera, cielorrasos de PVC o cualquier material que pueda incendiarse», dijo, y precisó que ya se registraron intervenciones en distintos puntos de la provincia por focos originados en este tipo de calefacción.

Por último, Espíndola recordó la importancia de mantener ventilados los ambientes donde funcionan artefactos de calefacción. «Siempre recomendamos dejar una abertura hacia el exterior, una ventana o una puerta parcialmente abierta. Aunque se quiera calefaccionar el ambiente, necesitamos oxigenar de manera permanente», concluyó.

Con informacion de Primera Edicion.