El Tribunal Oral en lo Criminal Federal N° 3 condenó este miércoles, en los tribunales de Comodoro Py, a Francisco Rolando Angelotti Notarbartolo a 22 años de prisión. El misionero fue hallado culpable de trata de personas agravada, abuso sexual, corrupción de menores y tenencia de material de abuso sexual infantil.
La pena coincide con la que había solicitado el fiscal Patricio García Elorrio en los alegatos. En el mismo juicio, Raúl Mermet recibió una condena de diez años de cárcel como partícipe necesario de la trata de una persona menor de 18 años, agravada por el aprovechamiento de una situación de vulnerabilidad.
Los jueces Javier Feliciano Ríos, Andrés Basso y Fernando Machado Pelloni consideraron acreditada la existencia de una estructura dedicada a captar adolescentes en situación de vulnerabilidad socioeconómica, principalmente en Misiones, para trasladarlos a la Ciudad de Buenos Aires y el conurbano bonaerense con fines de explotación sexual. Según la investigación, la red habría funcionado desde 1999.
El debate se extendió por más de diez meses. Al menos diez víctimas declararon bajo reserva de identidad, y gran parte de las audiencias se realizó a puertas cerradas para proteger a quienes eran menores al momento de los hechos. El tribunal también ordenó una reparación económica equivalente a 20 salarios mínimos para cuatro de las víctimas.
Leandro Agustín Aguiar, también oriundo de Misiones y que permanecía detenido, fue absuelto junto con Fernando Charpenet. Pese a que la Fiscalía había pedido condena para ambos, el tribunal resolvió que no correspondía responsabilizarlos penalmente y ordenó su inmediata liberación con el levantamiento de todas las medidas cautelares.
También fue absuelto Marcelo Corazza, exganador de Gran Hermano, quien enfrentaba una acusación de corrupción de menores. Uno de los episodios que se le atribuía fue declarado prescripto, mientras que los restantes no pudieron demostrarse con la certeza requerida para dictar una condena.
El tribunal descartó además que los acusados hubieran conformado una asociación ilícita, aunque diferenció esa figura de los delitos de trata y explotación que sí consideró probados contra Angelotti y Mermet.
Con informacion de Primera Edicion.