Un nuevo conflicto por tierras se instaló en San Ignacio cuando la comunidad Mbya Guaraní Pindoty’i denunció ante la comisaría local el avance de un proyecto de loteo residencial denominado ‘Santa Mónica’, ubicado a unos 300 metros de la Casa de Horacio Quiroga y cerca de la Playa del Sol.
Según informó el Equipo Misionero Pastoral Aborigen (EMIPA), el cacique Bertolino Ortega presentó la denuncia al detectar trabajos de limpieza de caminos con maquinaria y la colocación de cartelería del emprendimiento. «Salí a la ruta y vi que estaban limpiando el camino con una máquina. Después vinieron a poner el cartel. Hice la denuncia porque es territorio Mbya relevado, no se puede vender», declaró Ortega. El cacique sostuvo además que la comunidad sufre intrusiones frecuentes y que no se respetó el mecanismo de Consulta Previa, Libre e Informada que establece el Convenio 169 de la OIT. EMIPA calificó la situación como una muestra de un «Estado provincial y municipal cómplice del avasallamiento de los derechos indígenas».
Por su parte, los titulares registrales del predio acreditaron ante los organismos competentes tener el dominio de las 14 hectáreas que componen la propiedad global desde hace más de tres décadas. El loteo en cuestión abarca solo 3 de esas hectáreas y cuenta con mensuras aprobadas por la Dirección de Catastro provincial, aval del Ejecutivo municipal y aprobación formal del Concejo Deliberante de San Ignacio. Al momento del conflicto, el proyecto se encontraba en la etapa final de tramitación ante el Ministerio de Ecología de Misiones, a la espera del dictamen de Impacto Ambiental.
Desde EMIPA se indicó que el territorio fue relevado en el marco de la Ley Nacional 26.160, que regula los relevamientos de tierras de comunidades indígenas y se encuentra actualmente prorrogada.
Según fuentes cercanas al expediente, en ninguna de las instancias administrativas previas —en las que habrían participado representantes y asesores de comunidades originarias— se presentaron objeciones formales al proyecto.
El conflicto generó reacciones entre vecinos y productores de San Ignacio. Habitantes de la zona señalaron que la comunidad Pindoty’i se encuentra asentada a una distancia considerable del predio y manifestaron desconocer que ese lote privado, con propietarios locales identificados, fuera reclamado como parte del territorio indígena. Algunos expresaron lo que describieron como un agotamiento ante la reiteración de este tipo de disputas.
Con informacion de Misiones Online.