Congreso de Convivencia Escolar en Posadas: un especialista defendió a la llamada ‘generación de cristal’

El Parque del Conocimiento de Posadas fue sede este jueves del 1° Congreso de Convivencia Escolar y Bienestar Estudiantil, un encuentro que reunió a docentes y estudiantes de Misiones para debatir sobre los vínculos dentro del sistema educativo.

Uno de los disertantes fue Mariano Anton, abogado especializado en violencia, género y derechos humanos, quien centró su intervención en los cambios que atravesó la educación en las últimas décadas y en el papel que les corresponde a los adultos en ese proceso.

Anton trazó una comparación entre el sistema educativo de los años 90 y el actual. «Los padres de estos adolescentes se formaron en un sistema muy excluyente y muy insensible hacia lo que le pasaba al otro. Hoy tenemos un sistema educativo que agenda las diversidades, que hace un esfuerzo por incorporarlas y que comprende que la sanción no puede ser un castigo que deje a alguien fuera del sistema educativo», señaló.

Sobre la autoridad docente, el especialista cuestionó la idea de que los maestros la habrían perdido con el tiempo. «Algunos creen que el docente perdió autoridad, pero yo estoy convencido de que antes había docentes muy autoritarios. Hoy la autoridad se ejerce a partir del reconocimiento de lo que uno sabe, de lo que propone y de lo que piensa», sostuvo.

También salió en defensa de las nuevas generaciones frente al uso despectivo del término ‘generación de cristal’. «Si ser de cristal es ser sensible, reconocer al otro, aceptar una emoción o llorar en público, bienvenida la generación de cristal», expresó.

En la misma línea, advirtió que la sensibilidad y la preocupación por temas sociales y ambientales no deberían ser objeto de burla. «Los están queriendo agredir con la construcción de un imaginario, cuando en realidad tendría que ser una patente de orgullo decir: ‘Yo me emociono, me preocupo por el otro, por la naturaleza y por la diversidad'», reflexionó.

Anton también llamó a los adultos a revisar sus propias conductas. «Se está haciendo un esfuerzo por convivir bien, pero si los adultos no empiezan a revisar algunas de sus conductas, lo que los chicos traen puede empezar a debilitarse», indicó.

Otro punto que abordó fue la baja participación de las familias en la vida escolar. «En cursos de 40 alumnos, el promedio de asistencia a reuniones de padres es de 15 personas», detalló. Frente a esa realidad, sostuvo que el sistema educativo puede asumir un rol más activo: «Cuando alguien no cumple su responsabilidad parental, el sistema puede aumentar su nivel de autoridad para acompañar a ese niño hacia un lugar de oportunidades y desarrollo».

Al cierre de su participación, el disertante valoró el aporte de los jóvenes al debate sobre convivencia. «En lo normativo estamos en una buena época. En lo convivencial de los adultos hay cierta tensión y por eso tenemos que rescatar lo que los chicos nos vienen a traer», concluyó.

Con informacion de Misiones Online.